Película. De Roma Con Amor – Woody Allen, 2012.

He sido fanático del cine de Woody Allen de toda la vida. Hace apenas unos años, “Match Point” me pareció una extraordinaria película. Pero algo que me gusta mucho de Allen es la manera en que convierte a las ciudades en un personaje más. Quizá el primer ejemplo que me viene a la mente es “Manhattan”. Así que cuando me encontré con que su película para el 2012 se desarrollaba en la ciudad de Roma, no pude esperar a verla. Aquí lo que fue mi experiencia con “De Roma con Amor”.

La película nos narra varias historias diferentes sin que exista vínculo alguno entre ellas. Algunas de estas historias se desarrollan durante un solo día, otras suceden durante meses, y Woody Allen las entrelaza para hacernos reír y pensar al mismo tiempo en una película que me pareció profundamente entretenida.

Las historias son cuatro. En la primera, una turista norteamericana llamada Hayley invita a sus padres a Roma para que conozcan a su prometido, Michelangelo. Su padre, un ateo hipocondriaco llamado Jerry, es un productor musical retirado que desea volver al ruedo. Para su suerte, el padre de Michelangelo es un gran cantante de ópera, pero su talento sólo emerge cuando se está bañando. ¿Cómo hará Jerry para llevarlo a la fama?

En la segunda historia Jack, un joven arquitecto, tiene que compartir su casa con Mónica, la mejor amiga de su prometida. Mónica es una actriz candente con una enorme capacidad para gozar la vida y que siempre tiene las palabras perfectas, con lo que logra conquistar al más fiel de los hombres. Jack tiene que luchar contra los acercamientos de Mónica, siempre acompañado de una especie de presencia que va y viene como un espíritu cínico que explica con sarcasmo los comportamientos de Mónica. ¿Podrá Jack alejarse de Mónica y mantenerse fiel a la mujer que lo ama?

En la tercera historia, un padre de familia común y corriente llamado Leopoldo salta sorpresivamente a la fama sin siquiera saber cómo le hizo para que el mundo entero lo conociera. Sin saber porque, empiezan a entrevistarlo en la televisión, lo persiguen en la calle pare pedirle autógrafos y lo invitan a premieres cinematográficas como a un ciudadano importante. Él no sabe de dónde llegó tanta fama y espera que desaparezca, ya está harto de la vida pública. ¿Qué diantres sucede?

En la cuarta historia, un matrimonio bastante reprimido y rígido llega a Roma para que el marido, Antonio, consiga un mejor trabajo con el apoyo de su familia. Quienes lo calificarán serán sus castrantes familiares tradicionalistas que esperan que él y su esposa sean una pareja respetable y amorosa. En un giro de comedia de situación, Milly termina perdida en Roma y Antonio sufre la visita de una prostituta confundida. Ahora, Milly deberá encontrar el camino de vuelta al hotel mientras Antonio le hace pensar a sus familiares que la prostituta es realmente su esposa.

El director, Woody Allen, en su papel de Jerry

Las historias son todas muy divertidas y te capturan desde el primer momento. Por si fuera poco, la película va y viene entre una historia y otra, así que estamos atrapados por varias líneas al mismo tiempo y pasamos de una risa a otra y a otra. Woody Allen es un maestro manejando el humor en esta cinta que se va como el agua. Pero, además, no se queda en la sencilla diversión, pues el filme resulta también una crítica muy fuerte a la naturaleza de la fama y sus huecos.

Desde la silla del director, Woody Allen señala a músicos, productores, programas de televisión, artistas y periodistas por simplificar el arte, transformar la televisión en una máquina de estrellas vacías que poco merecen y construir la corrupción de los individuos comunes y corrientes que se vinculan sin solución ni salida con medios que cada vez les presentan contenidos más pobres que no exigen absolutamente ningún esfuerzo mental por parte de sus espectadores.  El director pone sobre la mesa, de una manera muy divertida, el modo en que los seres humanos nos volvemos consumidores desinteresados de cualquier cosa que nos pongan en los medios masivos.

Además, analiza la naturaleza de la fama. ¿Es merecida? ¿Es gratuita? ¿Destruye las vidas o las mejora? Allen no responde estas preguntas de manera subjetiva, sino que le pone una voz a cada postura. Hay personajes que viven la fama sin que ésta los corrompa, otros no desean siquiera ser famosos, otros buscan la fama sin poder hallarla y otros incluso afirman que la fama, aunque llena de sus lados malos, es mejor que vivir una vida de incógnito. Nos enseña como personas comunes y corrientes tienen mucho más que ofrecer a la sociedad que algunos famosos que son adorados por las masas pero completamente vacíos y sin absolutamente nada que los haga sobresalir más allá de ser conocidos y reconocidos por la enorme mayoria.

Woody Allen es uno de mis directores favoritos porque pone mucho de él en sus filmes. Es bien sabido que lleva su vida completa en psicoanálisis y que, además, es un férreo ateo. No deja de mostrar estas dos características en la película. Son extremadamente divertidos sus comentarios y críticas hacia el psicoanálisis y los psicoanalistas. Allen nos muestra no sólo que puede hacer una película crítica a la vez que divertida, también deja claro que no por ello deja de ser una película de autor. Que él mismo sea el escritor del guión le da una libertad maravillosa, lo sentimos nadando como pez en el agua, en completo control del filme y las historias que se desarrollan.

Los actores que dan vida a los personajes también están maravillosos. Woody Allen reunió a un montón de los mejores actores de Italia y Estados Unidos para contarnos su historia: Roberto Benigni, Ellen Page, Jesse Eisenberg, Alec Baldwin, Penélope Cruz, y el mismo Woody Allen. Se ve que se pasaron semanas de pura diversión filmando esta película… eso se nota, no sólo nos divierten a nosotros sino que está muy claro que también se divirtieron ellos y de lo lindo.

Como mencioné al inicio, la ciudad de Roma es un personaje en sí mismo. La historia se desarrolla en toda la ciudad, desde las estrechas callejuelas perdidas hasta sus lugares más famosos, como el Coliseo, la Fuente de Trevi, el Foro Romano y la Plaza de España, entre otros. Se ve el amor que Allen siente por la ciudad y su deseo por filmar en ella. Al inicio dije que nada vinculaba las cuatro historias. En realidad me parece que el vínculo principal es la Ciudad Eterna. Y sin importar las nacionalidades de los personajes y el idioma que hablan, sin importar que sean turistas o locales, la ciudad de Roma a todos los influye, a todos los conquista.

Mi opinión final es: Tienen que verla… es muy divertida y se pasa como el agua. Para quienes buscan diversión, ahí la tienen. Para quienes buscan un contenido mejor construido, también está. Es una película de Woody Allen también, para aquellos que gustan del estilo del director y los contenidos que surgen directamente de sus experiencias de vida. No es de las mejores películas de este gran director, pero es una simpática añadidura a su ya larga filmografía.

¡Buena Suerte!

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2 pensamientos en “Película. De Roma Con Amor – Woody Allen, 2012.

    1. Enrique L. Autor de la entrada

      Muchas gracias por tu comentario. A mí también me agradó bastante estarme riendo cada segundo y, a la vez, estar admirando una queja tan sagaz de la naturaleza humana con relación a la fama.

      Gracias por leerme, sígueme leyendo.
      Un abrazo.

      Responder

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