Película. Django Desencadenado – Quentin Tarantino, 2012

Las cintas de Quentin Tarantino me gustan mucho. Con excepción de “Jackie Brown” sus películas siempre me han atrapado. “Django Desencadenado” me atrajo a la sala de cine simplemente por ser una historia más de este director al que no sólo disfruto sino cuya historia me interesa. Fanático del cine durante muchísimos años, logró su sueño de ser director y empezar a hacer cine en lugar de verlo. Sin embargo, cada una de sus películas hacen tributo a aquellos filmes que devoraba en sus tiempos de renta de videos. Ahora nos ofrece su homenaje al cine de vaqueros, especialmente al cine conocido como “Spaguetti Western”. Aquí mi opinión sobre la última entrega de Tarantino.

Django - Poster

Schultz es un caza recompensas alemán que viaja a lo largo y ancho del viejo oeste norteamericano en búsqueda de los criminales perseguidos por el estado. Sin mayor problema, caza a los criminales y cobra el dinero que se ofrece por ellos. Pero tres criminales escapan continuamente de sus garras y, para poder encontrarlos, compra al esclavo Django, que trabajó en la Hacienda donde residen estos tres desgraciados. Con la ayuda de Django logra hallarlos y asesinarlos, pero ahí no termina todo, pues Schultz se hace muy amigo de Django y lo libera para entrenarlo y hacerlo un gran pistolero. Juntos, cazan un sin número de criminales y se llenan la cartera con las recompensas.

Una noche entre cacería y cacería, Django cuenta que está casado con una mujer cuyo valor como esclava estriba, entre otras cosas, en su conocimiento del idioma alemán. Aunque el amor entre ellos crecía cada día, los vendedores de esclavos los separaron. Amigo ya de Django, Schultz se compromete a ayudarlo a encontrar a su esposa y reunirlos otra vez.

Pero la cosa no está fácil, pues el dueño de su esposa es un cruel esclavista que utiliza a sus negros en luchas sangrientas muy al estilo de los antiguos gladiadores romanos. Para el deleite de sus dueños blancos, dos negros luchan a muerte con los puños como sus únicas armas. Django planea engañar al cruel esclavista para poder rescatar a su esposa, pero el enemigo es astuto y poderoso, siempre rodeado de armas que lo protegen. ¿Podrá Django reunirse con su esposa y vivir ambos para contarlo?

Django - Schultz

La película está dividida en dos. En la primera parte vemos a Schultz y a Django persiguiendo criminales y exigiendo las jugosas recompensas. Sólo en la segunda parte iniciamos la aventura del rescate de sus esposa. Como en todas las películas de Tarantino, la venganza es un ingrediente importante, la sangre, los asesinatos impactantes y los disparos sorprendentes no se dejan esperar. Sin embargo, no encontré los diálogos poco comunes e inteligentes que se encontraban a pasto en las primeras películas de este director, como tampoco me encontré alguna escena en la que el público se vea obligado a soportar la tensión de un momento de angustia extrema (al mejor estilo de “Bastardos Sin Gloria” o “Perros de Reserva”).

Entre sus grandes logros está la honesta exposición del esclavismo norteamericano. Aquí no vemos las versiones románticas de las relaciones entre blancos y negros. Tarantino subraya que el esclavismo fue cruel, que los negros eran objetos, animales para servicio y diversión. Los blancos no se tentaban el corazón al maltratar a los negros no por ser crueles o inhumanos, sino porque estaban realmente convencidos de que los negros estaban lejos de ser seres humanos como ellos. Las secuencias de maltrato de DiCaprio hacia sus esclavos negros son bastante perturbadoras, específicamente la escena en la que castiga a uno de sus luchadores.

Pero con esto no quiero decir que Tarantino simplifique el fenómeno histórico, pues también vemos cómo la relación entre negros y blancos tomaba sus propios rumbos fuera de las posturas ideológicas y de las razones personales. Por ejemplo, DiCaprio tiene a su servicio a un negro que labora como su mayordomo. Este negro no sólo es el hombre de confianza del esclavista, sino que la relación entre ambos es de una amistad tan fuerte como la  que hay entre Django y Schultz, comparten una copa de vez en cuando y confían ciegamente el uno en el otro. Y aquí está la parte interesante: la hermandad racial, al decir de Tarantino, no era un fenómeno siempre esperado, pues el mayordomo de DiCaprio es capaz de traicionar a cualquier negro por servir adecuadamente a su amo esclavista.

Django - DiCaprio

Fuera de esta exposición personal sobre el esclavismo norteamericano y lo entretenida que está, no veo en “Django Desencadenado” la maravilla cinematográfica que se ha comentado por todos los medios electrónicos. Es muy divertida, en ocasiones emocionante y honesta en cuanto a su mensaje principal, pero no podemos aplaudirla como una de las mejores películas del año. La actuación de Christoph Waltz, que ha sido aplaudida arriba y abajo (hasta el punto de ganarse el Óscar al mejor actor de reparto) me parece la misma que en “Bastardos Sin Gloria”. Básicamente Schultz es Hans Landa con barba y vestido de vaquero. ¡Claro, a quienes nos encante la seguridad cínica de personajes como Landa nos encantará la seguridad cínica de Schultz! Pero no podemos dejar de notar que en su carrera norteamericana Christoph Waltz ha presentado al mismo personaje una y otra vez. Se ganó dos Óscares por interpretar al mismo personaje dos veces. DiCaprio está fenomenal como Candie y Jamie Foxx hace un buen trabajo, pero sin que sobresalga de sus actuaciones anteriores.  

Algo que es de aplaudirse es el diseño de producción. El oeste revive bajo la mirada del espectador con todo su amarillento y soleado esplendor. Y, por primera vez en mucho tiempo, Tarantino nos brinda una película de vaqueros que es humana y honesta en cuanto a su desarrollo de personajes y la brutalidad de la época. Es muy común el cine de vaqueros que idealiza a los héroes y escupe a los villanos, pero rara vez nos encontramos un plano medio en la moralidad y realidad de las psiques humanas. Pero no puedo dejar de mencionar que si bien Tarantino logra este objetivo, se queda muy corto por debajo de “Los Imperdonables” de Clint Eastwood, la mejor película western sobre los puntos medios de la moralidad norteamericana y el verdadero funcionamiento del salvaje oeste.

Y con esto termino. Recomiendo la película para fanáticos de Tarantino y para seguidores de películas del salvaje oeste, sobre todo el Spaguetti Western, de las cuales “Django Desencadenado” es un claro tributo. Si bien es una película muy bien lograda, creo que en pocos momentos se asoma el Tarantino ácido al que estamos acostumbrados y en ningún momento nos encontramos un diálogo de esos que sólo el buen Quentin puede escribir, diálogos como el que abre “Perros de Reserva”, el masaje de pies o las hambuguesas en Amsterdam de “Tiempos Violentos” o Superman y el pececillo muerto en “Kill Bill”.

Tarantino, el director

Tarantino, el director

¡Buena suerte! Sobre todo para Tarantino, que anunció su pronto retiro del mundo del cine. En lo personal creo que, para ser alguien que ama tanto al séptimo arte, tener una filmografía de tan pocas cintas es un desperdicio. Pero ese es problema mío, no suyo.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s