Película. Terapia de riesgo – Steven Soderbergh, 2013.

Muchas personas me recomendaron “Terapia de Riesgo”. La mayoría de ellos estaban realmente interesados en el tema de la medicación psiquiátrica y no necesariamente entusiasmados por la película. Pero de todos modos no podía dejarse de lado que el filme había causado en ellos ese interés, les había clavado una espina que no se pudieron quitar fácilmente durante días. Además de eso, la película está dirigida por Steven Soderbergh, un director que ha logrado películas tan buenas como “Traffic” o la trilogía de “Ocean’s Eleven”. El filme me llamaba la atención porque se me antojaba crítico hacia la psiquiatría y otras ciencias de la mente. ¿Me dio gusto la película en este sentido?

Side Effects Poster

Emily Taylor es una mujer joven que está sufriendo de periodos intensos de depresión. En un momento en que la depresión se la está comiendo, intenta suicidarse acelerando su automóvil a  todo lo que da hasta estamparse frente al sólido muro de un estacionamiento. Sin embargo sobrevive el intento. En el hospital, la refieren al doctor Banks, un psiquiatra que entra al caso por haberse debido a un intento de suicido. Al principio, el doctor le dice a Emily que es necesario internarla, pero ella se niega, prometiendo que irá a sesiones psiquiátricas con el doctor a donde sea y las veces que sea.

Por otro lado, Parks recibe de una amiga suya la oferta para probar un nuevo medicamento psiquiátrico para la depresión. Hacer las pruebas con algunos pacientes y registrar sus avances y los efectos secundarios le echará encima más trabajo, pero ganará una sustancial suma de dinero. Una de las pacientes en las que prueba el nuevo medicamento es justamente Emily. Y mientras está haciendo el seguimiento de su caso, va a visitar a una psiquiatra con quien Emily se había tratado anteriormente, la Dra. Victoria. Ella le recomienda el uso de la nueva medicina e intercambia con él algunos de los logros de Emily durante su tratamiento.

Y todo resulta maravilloso hasta que un buen día Emily, que al parecer estaba dejando de lado sus síntomas depresivos a pasos agigantados, asesina a su esposo durante un episodio de sonambulismo, ocasionado precisamente por el nuevo medicamento. En el juicio, Emily es declarada inocente porque no cometió el acto con premeditación y consciencia. El doctor Banks, por el otro lado, es señalado por los medios de comunicación como el culpable de la muerte, se le acusa de negligencia médica e incluso sus colegas lo rechazan, afirmando que su necesidad de ganar más dinero y sus pocas horas de sueño afectaron su juicio. ¿Es todo esto mala suerte del médico o hay una conspiración en su contra?

Side Effects - Mara

Ese es el argumento de la película. Las razones por las cuales Banks sospecha de una conspiración vienen de una secuencia que es muy larga para explicar y que no quiero echarles a perder por el momento. Y entonces les pido que se detengan aquí si no la han visto, pues puedo echarles a perder la experiencia dado que mi texto tocará puntos básicos de la trama y el desenlace.

¡La película me pareció una decepción, un desperdicio, una cosa desagradable! Aquél filme que yo me esperaba crítico, profundo y analítico resultó ser una simplonada de thriller, una película de crimen misterioso que se disfraza de un tema de actualidad para desarrollar una historia poco interesante y con un desenlace de esos que eran esperables hace cuarenta años. Ahora voy puntualizando mis problemas con este filme.

Primero que nada, la mente malévola detrás de todo el asunto. Quien planeó toda la conspiración contra el doctor Banks, (que sí fue conspiración, por cierto) fue la doctora Victoria, que tenía como su primer objetivo manipular a través de Emily los efectos secundarios del medicamento para de ese modo controlar las acciones de la compañía que la fabricaba. Además de eso, Emily y la doctora tenían una relación lésbica que nació durante el primer tratamiento psiquiátrico de Emily unos años antes. Al matar Emily a su esposo (al que en secreto odiaba), logra tener para ella sola a Victoria y hacerse rica con el asunto de las acciones.

El problema es que la doctora Victoria es un personaje menos que secundario. Sale apenas un par de veces, cinco minutos en pantalla. No la conocemos lo suficiente como para preocuparnos por ella y tenerla como sospechosa de todo el complot nos importa un cacahuate, porque no tenemos, como audiencia, absolutamente ninguna relación con ella ni motivación afectiva hacia el personaje. Al final no es sino una pieza del rompecabezas que se debe armar al final (porque las películas de detectives deben siempre responder todas las interrogantes) y listo. Ah, y que el papel lo actúe Catherine Zeta Jones no ayuda, bien pudo haberlo hecho  Jimena López que quedaba igual.

Side Effects - psiquiatra

Luego está el asunto de los medicamentos psiquiátricos. El tema está candente de un tiempo para acá, pues quienes se dedican a la salud mental están muy divididos entre usar o no usar antidepresivos y otros medicamentos de este estilo. Por un lado, los psiquiatras dicen que la corrección de la química neurológica es todo lo que se necesita para la cura de síntomas psicopatológicos; por otro lado, los psicólogos y psicoterapeutas afirman que un tratamiento menos químico y más afectivo-personal es el que hace falta. Los psiquiatras tildan a los psicoterapeutas de pseudocientíficos que no hacen nada real por resolver el problema y los psicoterapeutas tildan a los psiquiatras de dogmáticos que creen que una pastilla demasiado costosa arreglará los problemas que trae consigo la depresión, el padecimiento mental número uno del siglo veintiuno.

Y ya sé, me podrán decir que esa es la historia que yo quería que me contaran, no la que Soderbergh quería contarnos y tendrían mucha razón, simplemente creo que las películas, cualesquiera que sea su género, no sufren si se les pone un poco de sustancia, especialmente si es una sustancia que tiene validez actual. La misma historia con un poco de análisis respecto al mercado de los medicamentos psiquiátricos hubiera crecido mucho.

Pero no, los temas apenas se tocan y, de manera asquerosamente superficial, se hacen a un lado. Vemos la ineficacia de los medicamentos, pero nada se dice de ellos fuera del misterio policiaco. Vemos los efectos secundarios, casi siempre peores que la enfermedad misma, pero nada se dice de ellos fuera del crimen que le da base al misterio policiaco. Vemos el dinero que se mueve en el mercado de los medicamentos psiquiátricos, pero es importante nada más como argumento para sacar del juego (momentáneamente) al protagonista.

Steven Soderbergh, el director

Steven Soderbergh, el director

¿Y por qué digo “momentáneamente? Porque la película es cobarde. El plan de Victoria y Emily está bien construido, es difícil que las atrapen y, sin embargo, las atrapan a ambas, con esos juegos que hacen los guionistas moralistas en las últimas cinco páginas para poder tener la conciencia tranquila, para poderse ir a la cama sabiendo que le han enseñado a su audiencia que el mal nunca triunfa. Al final, el doctor Banks descubre todo el conflicto, destapa toda la conspiración y logra que encierren a las dos mujeres: Victoria en una prisión y Emily en un hospital psiquiátrico. Ya se imaginarán, los “villanos” hablan de más cuando es conveniente, gritando en voz alta sus logros malévolos cuando que el resto de la película se comportaron fríos y calculadores. Emily, una mujer que sin despeinarse pudo fingir un intento de suicido, un asesinato durante un actuado episodio de sonambulismo, una mujer que convenció al juez y al jurado sobre su patología mental, al final pega de gritos ante una muy obvia estrategia de Banks para atraparla con las manos en la masa.

Sin embargo no todo es malo en la película, tengo que aplaudir la actuación de Rooney Mara, la única que hace su papel a la perfección. Catherine Zeta Jones actúa igual que siempre y Jude Law no le pone ni tantito esfuerzo, vaya, ni siquiera le creemos que sea un psiquiatra profesional. Pero Mara sostiene toda la película entera con su actuación, además de ser el único personaje verdaderamente interesante. Bravo por ella, creo que está en camino a convertirse en una de las grandes actrices jóvenes de Hollywood, pues aunque la he visto sólo en tres filmes, fue un ser humano completamente diferente en cada uno de ellos, algo que ya hubiera querido lograr Zeta Jones en su larga carrera.

No la recomiendo a nadie. Como película de Soderbergh está muy simplona, superficial y poco entretenida. Como película de un misterio para detectives no funciona porque no nos importan los personajes y ni llegamos a conocer bien a los sospechosos. La enorme mayoría de los personajes son clichés desagradables, tan tridimensionales como una rebanada de jamón. El misterio se construye sin llevarnos de la mano y la resolución nos deja sintiéndonos exactamente igual que al inicio (no hay el buscado “ooooooh” de las películas de suspenso) además de que nos mete con calzador un final feliz, satisfactorio sólo para el moralista al que le gustan los buenos vestidos de blanco y los malos vestidos de negro.

¡Buena suerte!

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4 pensamientos en “Película. Terapia de riesgo – Steven Soderbergh, 2013.

  1. Yazu

    Muy por el contrario, la pelicula me parece recomendable, teniendo en cuenta que es una pelicula de Hollywood (por ende dedicada al entretenimiento y a los legos en el tema psiquiatrico), logra exponer, si bien es cierto de manera suscinta, -ya que sino la película debería durar 1000 minutos, en lugar de 100 minutos- todo el negociado que hay en torno a la psiquiatría: el médico interpretado por Jude Law, es un correcto psiquiatra, es decir amoldado al sistema, por lo tanto recibe pagos de las companías, y receta según lo que la moda dicta…como consecuencia, sin ser consciente de sus actos de negligencia médica, termina empantanado y cuestionado por esa liviandad a la hora de tratar personas.
    La pelicula cumple con la idea de poner en la opinión pública la imagen de pildora mágica del Prozac y sus sucesores, y pone en evidencia uno de los grandes flagelos de la sociedad post moderna, las epidemias de depresiones y fobias que padecemos a causa de la pérdida de sentido de la vida.

    Responder
  2. Enrique L. Autor de la entrada

    YAZU:

    Muchas gracias por pasara leer el texto y más aún por dejar tus comentarios.

    Dices que es una película de Hollywood que, por ende, debe ser entretenida. Pero no vayamos más lejos, el mismo Soderbergh hizo una película de Hollywood, también entretenida, que se llama “Tráfico”, analítica y profunda en su temática, sin buscar el final feliz o la simplificación de los argumentos. O incluso la mismísima “Erin Brokovich”, que aunque no me encanta, expone su tema y su objetivo sin dejar de lado el humor y el entretenimiento.

    Claro que esta película toca el tema de la nociva relación entre las farmacéuticas y los psiquiatras, y la manera poco afable en que los medicamentos se prueban y recetan con base en intereses económicos. Pero todo ese mensaje se pierde porque la psiquiatra que lo hace termina siendo etiquetada filmicamente como la “malvada”, dejando de lado el análisis realista que este tema debería suponer. Mira en “Tráfico” la enorme diferencia con el zar antidrogas que, desesperanado en su lucha y con su hija adicta, acepta que no puede ganar y deja el trabajo. No es ni bueno, ni malo, sencillamente es humano y eso nos pone aún más en contacto con el enorme problema en pantalla.

    “Terapia de Riesgo”, en cambio, termina con un facilista: “ah, sí, pero sólo los psiquiatras malos lo hacen…” Un final moralista y forzado en donde todos los buenos ganan y los malvados reciben el merecido castigo; un final, no puedo dejar de decirlo, que se aleja de la realidad del conflicto que pretende comunicar y con ello lastima profundamente esa mismísima pretensión.

    Respeto tu punto de vista, pero no veo que la película ponga afuera, en las líneas de la opinión pública, la influencia de los medicamentos psiquiátricos y las epidemias depresivas. Al contrario, la película termina diciéndote que la paciente depresiva y enferma era en realidad una asesina que sabía actuar bien su papel y que los psiquiatras que se adhieren a este tipo de técnicas son los malos de la historia (y no seres humanos que luchan día a día por la salud mental con las herramientas que tienen a la mano (caso muy bien logrado con el zar antidrogas de “Trafico”)).

    ¿Quieres poner en la opinión pública el tema de la depresión, sus consecuencias y lo poco que logra el Prozac para vencerla desde sus raíces de una manera práctica y necesaria? No creo que lo puedas hacer con una película de suspenso, con una película tan inclinada al género del misterio policiaco. Mira el tratamiento que le dio “Cisne Negro” a la esquizofrenia. Mucho mejor logrado… y sigue siendo una película de Hollywood hecha, ante todo, para entretener y tener buenas entradas. Lo uno no está peleado con lo otro.

    Muchas gracias por tus comentarios y te pido que sigas visitando otros textos, sígueme leyendo y sigue opinando.

    Buena Suerte

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  3. Anónimo

    Los odio a todos, son unos ignorantes. No entedieron el mensaje. Me quedo claro. Atte: Pocha
    P.d. No estaba loca al final ni nunca

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