Película. Birdman – Alejandro González Iñárritu, 2014.

Sé que me tardé mucho en ver esta película. No pude verla en los primeros días de su estreno y la pesqué literalmente cuando estaba en sus últimas horas de cartelera. Esto me obligó a escuchar un montón de opiniones sobre ella, todas positivas, todas adulándola de principio a fin. Antes de verla me enteré de quejas sobre su forma de ser filmada, del debate sobre la negación de la Academia a nominar su música, entre otras cosas. Así que ahí va mi opinión al respecto.

Birdman Postr

Riggan Thomson es un actor que en sus años mozos fue protagonista de “Birdman”, la típica película de acción, explosiones y balazos sobre un superhéroe que lucha contra el mal. Luego de ello se hicieron una segunda y una tercera parte. Thomson se hizo famoso como una gran estrella de Hollywood. En los tiempos en que se desarrolla la historia, es un actor viejo que está lejos de sus grandes éxitos de antaño, pero que busca alejarse de aquella imagen de superhéroe para convertirse en un actor real que desea ser parte de algo trascendente.

Por ello adapta, dirige y actúa una obra teatral en Broadway, “¿De qué hablamos cuando hablamos de amor?” de Raymond Carver, el dramaturgo que lo inspiró a convertirse en actor cuando era apenas un niño. Pero todo sale mal. A cada paso, la producción está plagada de problemas: un actor se accidenta, aquél que lo sustituye es muy bueno pero narcisista y problemático, el dinero parece no alcanzar y la crítica de teatro más influyente de Nueva York amenaza con destruir su obra sin haberla visto, sólo por tener a la cabeza a un hombre que se hizo famoso con cine superficial de Hollywood.

Además de esto, Thomson tiene que lidiar con una hija adolescente que apenas se recupera de la adicción a las drogas, una ex esposa que le exige ser un buen padre, el embarazo de su novia actual y los innumerables conflictos entre los miembros del reparto. Todo esto mientras que una voz en su mente, la voz de Birdman, no deja de fastidiarlo y le dice cada que está solo que es un actor mediocre, cobarde, que no sirve para nada, que su lugar siempre ha estado entre las metralletas y las explosiones del cine de acción, no en el trabajo artístico del teatro. Thomson se siente presionado y perseguido por todos lados, ¿podrá aguantar sin resquebrajarse?

Birdman actores

Primero tengo que decir que mi opinión sobre “Birdman” está dividida porque creo que este filme tiene dos lecturas, la segunda de ellas puede comprimir un sinfín de lecturas más. Déjenme explicarme. Por un lado tenemos la historia en pantalla, la que es clara, la que tiene un contenido que no requiere de interpretaciones. Por el otro, tenemos el realismo mágico, símbolos, momentos, palabras y situaciones que el director deja abiertas a interpretación. Esta es la parte de “Birdman” que me pone nervioso, porque se convierte en una pantalla blanca sobre la que uno proyecta cualquier cosa que haya entendido y, entonces, todas las interpretaciones son válidas.

Se puede interpretar lo que sea y difícilmente caeremos en el error. Esto puede hacerse de cualquier película, sin duda, pues puedo decir que un guion tan pobre como el de “Iron Man 2” en realidad es una metáfora de la deshumanización moderna del capitalismo en contra de sociedades del tercer mundo que luchan por mantener sus tradiciones. Puedo sin duda decirlo y señalar elementos de la película que se unen para darle la razón a esa lectura. ¿Pero es una lectura válida? No lo creo.

Del mismo modo, yo puedo hablar de lo que significa cada cosa que sucede en “Birdman”, puedo suponer qué significa cada vuelo y cada objeto mágico que se mueve con el poder de la mente. Pero cualquier otro podría venir e interpretarlo de modo diferente y ninguno de los dos estaría equivocado. Y entonces caemos en la barthesiana liberación del significante en donde tengo posibilidad de proyectarme como quiero sobre los símbolos, cuando que lo que en realidad deseo es que los símbolos puedan comunicarme un mensaje específico a partir de las intenciones de los realizadores.

Alejandro González Iñárritu, el director

Alejandro González Iñárritu, el director

Esto en lo personal me molesta. Porque no es igual el símbolo claro, aquél que está vinculado a la temática y los otros elementos en pantalla, que el símbolo por el símbolo mismo. El baterista que al inicio de la película toca en la calle repentinamente está dentro del teatro, no como una visión de Thomson sino como una presencia literal. Y puedo interpretar eso de mil maneras y desarrollar aquí mis mejores teorías, pero el símbolo es tan obvio que me arranca de la historia y entonces dejo de seguir a los personajes y el desarrollo del argumento para darme cuenta de que estoy viendo una película. ¿Con qué fin? ¿Para qué necesita Iñárritu sacarnos de una historia interesante para mostrarnos que es en realidad una realidad sintética con símbolos obviados?

Yo hubiera preferido la historia como va, la que está llena de elementos que me parecen interesantísimos. Primero: el proceso artístico, la creatividad actoral, la pasión por y en el escenario. Aunque he leído que “Birdman” simula ser un plano secuencia por un berrinche ególatra y presumido de su director, yo creo que la película simula ser un plano secuencia porque se trata del teatro, del proceso de producción teatral. Y el teatro no tiene edición, todo debe salir en “una sola toma”. El tiempo en “Birdman” se comporta como el tiempo en Broadway: todo seguido, una sola oportunidad para que salga bien frente al espectador que no está para ver errores que han de disculparse.

Y dentro del proceso teatral, dentro de esa sola toma que es el teatro, la idea de que un verdadero actor es el que sabe y puede hacer teatro. La televisión y el cine hacen uso de la postproducción, los cortes y la fragmentación del tiempo, lo que da la posibilidad de no aprenderse los diálogos, de saberse sólo lo que tienen que actuar en el día de filmación, etcétera. El actor de teatro domina su texto, domina su personaje, es presencia y pasión viva sobre el escenario, se convierte en otra persona en un continuo que no es interrumpido por cortes ni emplazamientos de cámara.

Birdman con Birdman

Es por ello que Thomson quiere dirigir y actuar teatro, porque no será recordado como un buen actor si sólo se queda con “Birdman” y sus glorias cinematográficas del pasado, glorias que no le saben a nada, pues el cine de acción de superhéroes no es trascendente, es un momento superficial que logra ganancias y se olvida. El verdadero valor del actor y del artista está en el teatro. Pero ello le cuesta muy caro. Y este es el segundo punto que me gustó de la película: la frustración artística. Quienes van al teatro esperan lo mejor en escena, sin saber el sudor y los padecimientos, los dolores y frustraciones de levantar una obra, los gastos, los esfuerzos y las pérdidas.

Thomson no sólo lidia consigo mismo, sino con los problemas económicos y los tropiezos del proceso de producción, que no se dejan esperar y son constantes. Se le va la vida en ello. No puede permitir que su obra de teatro no funcione, no puede permitir que se caiga pues, dentro de sí, es su último vehículo a la trascendencia como actor, el último momento para lograr su sueño de la infancia.

Y, mientras seguimos a Thomson en todo ello, vemos también a los otros personajes: como su hija intenta lidiar con una vida vacía; como un actor seguro y confiado sobre el escenario tiene una vida caótica en cuanto deja de estar frente al público; los sueños de una actriz que durante años ha soñado estar en Broadway pero que sufre día a día por sus problemas de pareja; como el productor de la obra intenta mantener todo en su sitio a pesar de las dificultades; finalmente, la novia del protagonista, que busca en Thomson la atención que él sólo desea poner en todo lo demás.

Hay escenas que me parecieron increíbles. El ensayo entre Thomson y Mike nos muestra el proceso creativo, la entrega del actor, su transformación, su pasión, pero también la discusión de la historia, el empoderamiento de los diálogos. Tampoco puedo dejar de mencionar una discusión entre Thomson y su hija, en donde ella abre su corazón y habla sobre el verdadero significado de la trascendencia y del ser humano. Ni qué decir del agresivo encuentro entre Thomson y la poderosa crítica de teatro, un momento en donde ambos hablan con razón: ella critica la superficialidad del cine de Hollywood; él destroza la postura facilista de los críticos, que con crueldad laceran lo que para los artistas es el trabajo de una vida y que para ellos no es más que sentarse en una butaca y luego llenar un par de páginas con etiquetas que pretenden decir mucho de una realidad creativa mucho más compleja.

La película resulta un espejo de la realidad de Michael Keaton, un buen actor que ha sido encasillado en su papel de Batman. Con “Birdman” busca el salir del cine de cómics para hacer algo más trascendente, como Thomson intenta dejar a Birdman para, con su obra de teatro, salir del pantano en el que se siente. Y ya estando en ello, no puedo dejar de aplaudir la actuación de todo el reparto de esta película. Michael Keaton está increíble, Emma Stone se entrega al personaje y Edward Norton y Naomi Watts están inmejorables, como siempre. Y ni que decir de la fotografía de Lubezki, uno de los mejores directores de fotografía de la cinematografía actual

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Todo eso, en sí mismo, habría hecho una película poderosa y real. ¿Para qué interrumpir todos esos grandiosos momentos con simbolismos que buscan impactar de tan obvios? Me parece que era innecesario distraer todas esas líneas dramáticas con el baterista que aparece mágicamente en un lugar y otro, con el vuelo de Thomson por sobre los edificios de la ciudad en un momento que pretende ser poético pero que no le agrega nada a lo que nos están contando, o con los objetos arrojados mágicamente hacia los muros. Y entonces, el momento de frustración y de ira se convierte en un momento de magia y de fuerza sobrenatural. ¿Cómo para qué? Eso no hace la película más profunda, ni más “artística”, sólo la hace más disfrutable para aquellos que interpretan los símbolos y por ello sienten que son inteligentes, pues “le entendieron” a la película.

Y con esto termino. “Birdman” es de esas películas que me hacen levantarme del asiento confundido porque no sé si lo que acabo de ver me gustó o no. En mí luchan sentimientos de agrado y desagrado. Acabo de ver una historia con personajes que pelean contra sus propios demonios, seres humanos con problemáticas humanas que, en la pantalla, se convierten en representantes de nosotros mismos. Y, mientras intento gozar todo eso, Iñárritu me interrumpe, me atiborra de todo aquello que es innecesario, adornos fílmicos que no le sirven a la historia y que no me permiten dejarme llevar por lo que me cuenta la pantalla.

¡Buena Suerte!

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8 pensamientos en “Película. Birdman – Alejandro González Iñárritu, 2014.

  1. Anónimo

    Creo firmemente que se debe recordar la increíble labor de Keaton en “Much ado about Nothing”. Es un papel secundario, pero brillantemente ejecutado. Siempre ha sido un gran actor al que los estudios fueron dejando de lado como a tantos otros. La película me parece formidable, aunque coincido en que sobrecarga de simbolismos confunde por momentes al espectador, que ya de por sí asiste a la fiesta de una gran cinta.

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  2. Pedro Alcala

    Hola Enrique! Ando a las carreras y no tengo tiempo de comentar todas tus resenias y articulos, que si me gustaria, pero intentare dejar un comentario de vez en cuando, cuando tenga el tiempo de hacerlo.

    Sin embargo, en este caso si queria hacer un comentario excesivamente largo y clavado y no bien escrito (perdone mi ortografia maestro jajaja) sobre algunas cosas que mencionas en esta resenia que creo te servirian para conciliar mas tus puntos de vista sobre “Birdman” o sobre otras peliculas tambien. Creo que es importante aceptar completamente la fuidez y el caracter mas general de los significados de ciertos eventos “surreales” o estranios en peliculas como estas (o en todas, hasta en las mas realistas); como diria David Bordwell, distanciarse un poco de la dicotomia estilo-contenido o significado-significante (o, en dado caso, de la metafora del “sobre y la carta” para explicarlos) y tomar una perspectiva mas holistica, en especial con el cine en donde es tan comun ver contrastes y relaciones discordantes entre diferentes elementos.

    Hubo criticos que igual dijeron de Birdman lo que tu dices sobre el aspecto inecesario de ciertos elementos, no solo de los momentos surreales sino de otros tambien (por ejemplo, el exigente Richard Brody del Ney Yorker argumento, a su manera verbosa pero precisa, que el que la pelicula este hecha en una toma o en apariencia en una toma, en realidad no es mas que un extra cosmetico, muy bien hecho y muy emocionante pero sin ser parte realmente esencial de la pelicula o una expresion indispensable de sus temas).

    Yo en vez de ofrecerte una interpretacion excesivamente especifica, que como tu bien apuntas podria aplicar a cualquier cosa y puede ser un poco un gasto de tiempo, te ofrezco una vision mas general: los eventos “surreales” en Birdman, independientemente de como se puedan interpretar uno por uno, ayudan mucho a establecer al teatro en donde sucede toda la trama (esto incluye el bar, la calle y la sala de hospital, que para los propositos de la pelicula son solo extensiones simuladas, o escenarios alternos, del mismo teatro, o “Puro Teatro”, como bien apunta La Lupe en alguna escena celebre de “Mujeres al borde de un ataque de nervios” a la cual presiento que Inarritu no es ajeno) como un espacio mas psicologico que fisico, mas inventado que documentado, mas emocional que material. Inarritu no quiere “sacarte de la historia”, sino sacarte de la literalidad, de la textualidad o de la objetividad; busca purgar al espectador de las connotaciones realistas que asocia con los espacios “backstage” del mundo de los espectaculos y sumergirlo en la subjetividad de sus personajes. No es un artefacto simbolista gratuito sino un recurso expresivo necesario; no te excluye de la historia, sino que te incluye en la experiencia.

    Birdman es una pelicula sobre la mente arquetipica (o tal vez tambien del inconsciente colectivo, pero en eso eres mas experto tu que yo) del Actor, no tanto sobre su medio o sobre las controversias que rodean su profesion. Mucho de lo que otros criticos han identificado como los “temas” de la pelicula (la idea de la “dignidad” y la “relevancia” y su relacion con las viejas jerarquias de medios, el estado actual del cine americano como intentando recuperar su respectabilidad entre una avalancha de contenido supuestamente infantil, etc…), a mi se me antojan mas como “ansiedades” o “tensiones” que como “temas”, cuestiones que la cinta explora exclusicamente en la medida en la que afectan el paisaje animico y psiquico-existencial de los personajes; siento que la pelicula no esta interesada en ningun analisis comprensivo de sistemas o de industrias culturales contemporaneas, sino en como son vividas, muy de cerca y visceralmente o de manera muy periferica e indirecta, por aquellos que tienen que navegarlas dia a dia.

    Esto del espacio psicologico tiene que ver con otros aspectos de la cinta tambien (el rollo de la toma unica a mi me parecio una expresion perfecta de esto; aunque las tomas continuas muchas veces se asocian con el realismo por su similitud al metraje documental o noticioso, aqui el objetivo y la ejecucion es puramente expresiva: la camara se mueve por los pasillos del teatro como uno se imaginaria, en un arrebato tal vez infantil pero propio del Woody Allen de “Everything you always wanted to know about sex…”, a los pensamientos moviendose por el interior de un cerebro laberintico; es un movimiento a momentos vertiginoso, a momentos dudoso, a momentos reiterativo, a momentos obsesivo, pero siempre enfocado y lleno de proposito, como deben de ser los actores en el teatro pero tambien en el cine, aunque de una manera menos obvia); es mas, una vez que uno acepta la preponderancia del espacio psicologico, ciertos eventos en la trama que no parecian tan surreales repentinamente lo son (por ejemplo, no te parecio muy extranio que en la escena en la que Riggan habla con los criticos, las personalidades de ellos son tan estereotipicas y ridiculas que la escena parecia un sketch inusualmente sofisticado, pero igual de surreal en su parodia excesiva, de “Puro Loco”?). Aqui tambien reside el porque del tono comedico; la mente del actor contemporaneo no puede ser mas que la satira de si misma, la casa de espejos de feria en donde resulta hilarante pero tambien doloroso darse de madrasos una y otra vez al confundir nuestra imagen con la imagen del otro.

    Birdman retrata la psicologia del actor y la psicologia detras de su profesion; “el actuar” como el control, real o imaginado (pero definitivamente contundente), misterioso o patetico (pero definitivamente emocional), admirable o despreciable (pero definitivamente egoista), del artista sobre su medio. Este es el mismo control que Riggan Thomson tiene sobre las cosas que “mueve”, o sobre la localizacion o existencia de ese elusivo baterista, y hasta sobre su propio movimiento (“Podra Riggan realmente volar?” es tal vez una pregunta menos pertinente que “Porque vuela Riggan si su vida esta en la tierra?”), y este control es tal vez tambien el del individuo sobre su cordura, del hombre contemporaneo sobre su identidad forzozamente fragmentada y multiplicada por su condicion posmoderna.

    Obvio estas en libertad de destruir esta lectura, pero el punto, mas que nada, es tener en cuenta que a veces, tanto en la critica como en el analisis y en la interpretacion, cuando vemos lineas, trazos y figuras en la obra que se salen, al parecer caprichosamente, del lienzo, tal vez sea necesario considerar el usar un marco mas grande y mas flexible. Tal vez le doy demasiado credito a Inarritu; es igual de capaz (tal vez mas, dada su accidentada carrera) de caer en efectismos, caprichos y oportunismos. Pero yo y muchos otros siempre dijimos que su mayor talento era su capacidad para trabajar con actores (dificil olvidar, en medio del desmadre total que fue Babel, las actuaciones que le saco a esos pubertos marroquies con quien ni un idioma compartia); admiro, entonces, el ingenio que aplico al reinventarse con la que considero por mucho ser la mejor pelicula de su carrera al enfocarla en las fobias y filias de un sujeto que conoce mejor que nadie: el actor.

    Bueno ahi le paro, que tus numerosas responsabilidades no son adecuadas para andar leyendo las pachecadas de tus exalumnos jajaja Muchas de las ideas que aqui te apunto vienen por parte de este texto del venerable Glenn Kenny que te recomiendo mucho: http://somecamerunning.typepad.com/some_came_running/2014/10/the-invented-worlds-of-birdman-and-whiplash.html (te adelanto que viene con una critica muy negativa de Whiplash con la cual probablemente no estas de acuerdo y te puedes saltar si gustas; Kenny fue critico de musica antes de ser critico de cine y aplica un escrutinio excesivo a las cuestiones musicales de la cinta). Al igual que tu tengo a “Ida” en my lista de ver proximanente, haber si pronto la comentamos en este mismo espacio (Hobbit 3 si me la ahorro hasta que me toque verla en algun camion barato a Puerto Escondido cuando me entre el insomnio, pero entiendo tu mania de querer verlas todas para que no dejar el ejercicio incompleto). Un abrazo.

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  3. Enrique L. Autor de la entrada

    Pedro:

    Primero que nada, muchas gracias por pasearte por aquí, por leer mi texto y, sobre todo, por hacerte el tiempo de dejar un texto de este tamaño (y me refiero al contenido mucho más que a la cantidad de líneas).

    Sobre lo que dices a lo largo de tu texto, creo que su discusión requeriría de un café más que de un intercambio en el foro. Obviamente mi primera respuesta es que, como lo dije en el texto, tu lectura es correcta (porque no hay, repito, lectura incorrecta). Y entonces ayudas a Iñárritu a que su película sea filosófica, simbólica y profunda. Pero eres tú el que hace el trabajo, y eso es lo que me fastidia del realismo mágico en el cine, de la pantalla blanca de Isakower en su versión fílmica, que la profundidad del filme, sus temáticas y sus símbolos no dependen de lo que nos quiere comunicar el cineasta, sino de lo que proyecta el espectador.

    Y ahí está mi amarga queja, en que no puedo decir: “wow, qué bien pescó Pedro toda la simbología y significado de la película”. No, porque no hay nada que pescar. Hay un montón de significantes vacíos que cada quien llena de significado, lo que lleva a que el director no esté realmente dándonos una jarra llena, sino una jarra que nosotros tenemos que llenar para que luego él se aplauda a sí mismo por el delicioso vino que nos ha compartido.

    Tu texto me parece delicioso y lo dejo aquí con harto placer como una crítica alterna pero, más aún, como una lectura más (entre las cientos de lecturas que debe haber de esta cinta) . Y no lo digo como una manera de subestimar tu lectura, sino como una manera de subrayar que es el mismo Iñárritu quien nos da a todos medallas de oro a la mejor lectura mientras nos dice a todos, a la vez, que no entendimos nada. Y por eso nos vemos forzados a poner, nosotros, el significado en esos significantes que bien pueden estar ahí por capricho que por profundidad de contenido, pero no lo sabemos. A mí eso me parece frustrante, aunque respeto que a ti no. Y respeto a los muchos cinefilos que gustan de este tipo de liberación del significante, a mí en lo personal me parece una manera de no contar una historia mientras te sientes muy orgulloso por estarla contando para el público intelectual.

    Un gusto leerte de nuevo. Espero te hagas el tiempo de leerme más, aunque sea una vez cada cuando.

    Un abrazo,
    Enrique.

    Responder
  4. Enrique L. Autor de la entrada

    Anónimo:

    Claro, la actuación de Keaton es muy buena en “Mucho Ruido y Pocas Nueces”. De hecho, yo siempre he pensado que Keaton, bajo una buena dirección, es un maravilloso actor. Uno más de los muchísimos ejemplos de talento ignorado o subestimado en Hollywood.

    Creo que la televisión es el campo que, hoy por hoy, le está demostrando al cine que hay que arriesgarse en la selección de actores. Como la tele no tiene los Brads Pitts ni las Angelinas Jolies, busca otras caras que luego resultan brillantes (y a las que les ofrecen mil contratos cinematográficos). El cine está siendo flojo y por eso los dramas televisivos le están ganando, desde mi punto de vista.

    Un abrazo,
    Enrique.

    Responder
  5. Pedro Alcala

    Bueno Enrique, sin lugar a dudas necesitariamos una charla mas extensa, ya que creo que nos tendriamos que meter en cuestiones de cual es la labor del cineasta en relacion al manejo de la ambiguedad y la ambivalencia, de que si el simbolo gana valor por su clara intencion/funcion o si mas bien arriesga perder ese valor cuando se cierra a un solo significado y es mejor diseniar los simbolos para ser lo mas abiertos posibles (sin dejar atras una clara intention a la hora de ordenarlos o sistematizarlos), de que si que validez aun le quedan a las lecciones del dadaismo y movimientos afines (en mi opinion mucha, pero ese si es un debate amplisimo con muuuchas tangentes y variables), y un largo etcetera…

    En lo que definitivamente tienes razon es que es un vicio mio el interpretar compulsivamente, el pensar en modos de interpretacion antes de fijarme en la intencion del cineasta; tal vez nuestras diferencias surgen a partir de divergentes bases de interpretacion. Mi base para interpretar es literaria; mis profesores de literatura en la prepa me reiteraron que las expresas, posibles o imaginadas intenciones del autor se tiran siempre a la basura desde un principio de la interpretacion (obvio yo no soy tan cerrado pero se quedo la impresion jajaja). Tu base para intepretar es cientifica, dado tu eduacion como psicolanalista; la intencion del artista (y la claridad y coherencia de la misma) cobra mucha mas importancia en consecuencia. Claro, esto no nos pone en lados opuestos de un rio sin puentes; como bien lo demuestra tu cineasta favorito, Ingmar Bergman, el simbolo puede ser claro, coherente y conciso sin perder su elocuencia, su densidad y su caracter plural y multifacetico (ejemplo obvio que creo alguna vez discutimos en clase: la secuencia de suenio al principio de Fresas Salvajes).

    Al fin de cuentas, mi opinion viene sin sosten profesional y de un lugar muy favoritista: no solo me fascina la idea, como lo menciona glenn kenny en algun otro texto en ese blog, del “cine como experiencia narcotica” (con decirte que aun defiendo a Jodorowsky aunque me caiga de la patada como figura publica), y no solo Birdman me divirtio muchisimo, pero me parece fantastico que el cine semi-comercial mantenga esa vitalidad excentrica y esa ludica plasticidad onirica que caracteriza mucho del cine que disfruto, en especial cuando se maneja con el singular sentido acido de humor y de satira con el que se maneja en Birdman (y no se cae en ridiculeces sacarosas y/o ingenuas y/o obvias y/o simplistas, como a veces pasa cuando se toman estos riesgos), y pues obvio aparte me encanta que sean mexicanos los responsables de todo esto.

    En fin maestro, gracias por responder tan rapido, aca nos andamos leyendo, animo con ese semestre!

    Responder
  6. Enrique L. Autor de la entrada

    PEDRO:

    Es importante notar que la interpretación psicoanalítica es mucho más inclinada hacia la artística que hacia la científica (además de eso, recuerda que llevó diez años de psicoanalista pero veinte en literatura y guionismo). Lo que nos divide en esta charla, en realidad, es más bien la visión semiológica. Tú estás más inclinado a la liberación del significante, mientras que yo soy más de la idea de Umberto Eco de los tres intentos en la lectura del símbolo. Sin citar a Eco, su enseñanza puede resumirse a que el símbolo tiene un significado y una interpretación. Si no puedes llegar a ello, diría Eco, es tu problema, pero ello no te justifica a decir que las cosas significan lo que a ti se te antoje.

    Y el ejemplo perfecto está justo en el arte, no en la ciencia. Yo puedo ver los símbolos de la Capilla Sixtina, ver por ejemplo, la imagen de San Pedro y pensar que es un viejo que representa el tiempo divino, la entrada y salida del amor en el corazón humano ante Dios. ¿Ante la liberación del significante vale? Sí, vale. Puedo leer toda la Capilla Sixtina y crear una historia rica, creativa y llena de significado. Pero Eco me diría que soy un ignorante que no sabe lo suficiente de historia cristiana para interpretar de manera eficiente el símbolo. Y en este caso, ni siquiera nos están dando un vínculo para la interpretación. Podemos pensar que nos lo están dando, pero volvemos al mismo asunto que hemos venido diciendo.

    Sobre lo de la opinión… ¡La tuya es una opinión profesional! Eres un experto de la comunicación y un excelente lector de textos fílmicos. Tu opinión está muy lejos de no tener un sostén profesional. Y, siendo cine, siendo arte, las opiniones son válidas y la forma de darle un asidero a nuestro placer y nuestro encuentro con una obra cambian en cada cabeza. Pero tu defensa de porque a ti te gusta “Birdman” me parece bien construida, con bases sólidas que es lo único que se pide. Puedo no estar de acuerdo con ellas, pero no pones sobre la mesa una defensa superficial o caprichosa.

    Un abrazo,
    Enrique.

    Responder
  7. Davo

    Te confieso que he leído varias veces esta critica para poder pensar mis argumentos ya sea para apoyarte o llevarte la contra… estaba aterrorizado sobre que te podría decir sobre el tema… tienes razón… creo que yo no había masticado tanto la película hasta después de que leí tu opinión…

    Tienes razón esta película no es la octava maravilla del mundo, ni mucho menos… tal vez después de que la vuelva a ver un par de veces mas ya no la disfrutare tanto… lo he estado pensando y creo que las razones por las que me gusto la película son mas personales…. en primer lugar el hecho de ver a Michael Keaton de nuevo en un papel protagonico… carajo! este tipo para mi siempre sera Batman…soy su fan… no lo puedo negar… y si tal como dice Birdman en la pelicula el pavimento el camino que ahora es transitado por los Robert “ironman” Downey jr, o el Chris “capitán América” Evans y compañía…. (bueno en realidad el camino lo fundo Christopher Reeves con superman… pero no soy su fan así que mágicamente lo omito…

    Caramba! ya hablando en serio… la película me gusto por que me llego… me toco muy en el fondo del corazón… del ego… toco mi talón de alquiles…. en la película yo entendí que la voz del Birdman (y mas adelante su aparición) es el ego manifestandosele… diciéndole que lo que hace no es suficiente… que el no pertenece a ese lugar…. lo cual tristemente debo de confesar es algo por lo que he estado pasando últimamente… mi Birdman interior… mi “Davidman” interior me dice todos los días que no pertenezco a mi trabajo actual…. no estoy hecho para trabajar en “trafico” estoy hecho para trabajar en la producción… para grabar, producir…. imaginar… crear…. Carajo!!! debo de dedicarme a hacer cosas… mas no cortar l oque otros hacen y subirlo a youtube!!!! Bueno, yo lo veo así… si estuviera en Disneylandia yo quiero ir a los juegos mecánicos, mas no trabajar en las taquillas (lo se, metáforas… metáforas muy al estilo Greg House) ¿Me explico? la película es mmmm… solo buena… lo que paso es que me fue como una clase de revelación… de espejo… es mas inclusive hasta de llamada de atención… no lo se…. el chiste es que me gusto por que me sentí reflejado… ahora si que me identifique…. mas que en realidad aplaudir el fondo, la forma o la técnica creo que me vi en ella…

    Responder
    1. Enrique L. Autor de la entrada

      DAVID:

      Comparto varias de las cosas que dices. Primero la actuación de Keaton, que es para mí de los grandes actores subestimados de Hollywood. Espero que ahora le den más oportunidades (ya ves que el cine siempre va a la segura y sólo llama a los “nuevos” cuando pegaron en una serie de televisión o en una película arriesgada).

      Sobre lo del Ego… ¡estoy de acuerdo! Birdman es la voz jodona y persecutoria que no tiene llenadera. Y la voz de este persona es crítica y sagaz. Pero ese es mi problema con “Birdman”, justo ese. ¡Tiene muchas cosas buenas! Diálogos, la caravana hacia el teatro, el análisis del ego jodón de mierda, los diálogos sobre la trascendencia humana. Y luego, cuando todo ello es genial, tenemos el realismo mágico atravesándose, tenemos a Keaton volando, a su hija mirando al cielo al final… Todas esas cosas que se atraviesan (desde mi punto de vista) cuando yo intentaba gozar todo lo otro.

      Por eso no digo que sea mala, no lo diría ni en chiste. Pero sí digo que me confundió, porque tiene momentos que, para mí, la hacen extraordinaria, momentos críticos, tributarios, humanos y de diálogos hermosos. Corte a momentos que, a la vez, la hacen una madre presuntuosa, pseudointelectual, pseudoartística y de “interpretación al gusto del cliente”.

      Vela más veces, sin duda. Y también hay que aplaudirla y presumirla, porque si bien no creo para nada que sea la mejor película del año, nos colgamos un poco de Cuarón e Iñárritu para que el mundo siga viendo que México tiene gran talento cinematográfico, a todos los que hacemos o queremos hacer cine nos conviene. Y a ellos, aplaudirles por su esfuerzo y su capacidad para hacer bien lo que hacen y abrir el camino para quienes les sigan.

      ¡Buena Suerte!

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