Película. Entrenando a mi papá – Walter Doehner, 2015.

Llevo muchos años esperando a que en las salas de México aparezca una película cuyo guion haya sido escrito por un muy buen amigo que me enseñó mucho de lo que sé de cine. Aunque escribir siempre ha sido una de mis grandes pasiones, fue René Herrera quien me dio el primer empujón hacia el camino de escribir para cine. Hoy pude ver su primer guion convertido en un largometraje: “Entrenando a mi Papá”. He aquí mi punto de vista al respecto.

Entrenando - Poster

La película trata de Pedro Salazar, un hombre que se culpa por la muerte de su esposa y que para intentar sobrevivir con ese peso se refugió en el alcohol y dejó abandonada su carrera de futbolista. Portero de la selección nacional de fútbol y quizá uno de los mejores porteros del mundo, vive tomando alcohol y viendo la televisión en una sala oscura de su casa, acompañado sólo por su hija Tania, una pequeña que no pierde la esperanza en que su padre salga del abismo en que está metido.

La niña, que no sólo adora el fútbol sino que es además una excelente jugadora, llama la atención de Sasha, una periodista deportiva que busca con ahínco una entrevista exclusiva con el jugador. Pero Pedro no quiere ni regresar a las canchas, ni al ojo público, y por ende no quiere otorgar entrevistas. Aunque su hija lo convence para que acepte, Pedro no quiere dejar la oscuridad que hay en su interior y echa a perder oportunidad tras oportunidad de redención.

La cosa es que la niña es tan necia como apasionada, así que termina agarrando a su padre de los pelos para que regrese al mundo del fútbol. Pero la culpa es una fuerza demasiado poderosa y Pedro no la ha abandonado en dos años. ¿Podrá Tanía, con su corta edad, sacar del agujero a su padre deprimido a la vez que lidia ella misma con la muerte de su madre, problemas escolares y tener que hacerle de adulto en una casa donde el padre está ausente?

Entrenando - Con la Abuela

Primero que nada tengo que decir que, a pesar de la amistad que me une a sus guionistas –y aún más por ello– voy a ser con este texto tan honesto como lo sería aunque no supiera quiénes la escribieron, tal como lo soy con los demás textos sobre cine que pueden encontrarse en este blog.

Primero empiezo con lo que más me gustó: Tania. Comúnmente soy muy crítico con los niños actores de México, pues la mayoría me parecen o sobreactuados o que, al contrario, no les importa un bledo. Sin embargo Saraí Meza me pareció muy muy buena. El personaje de Tania fue mi favorito. Desde que la película inicia, apenas con su primera aparición, logra sorprendernos por su honestidad, su claridad, su ternura y la linda mezcla de madurez e inocencia, de dureza y suavidad. Mientras los demás actores logran su cometido y sacan sus papeles como era esperado, creo que Saraí le puso todo el empeño del mundo y me parece que carga sobre sus hombros buena parte de la película.

Con ello me sigo: la relación entre Tania y Pedro es hermosa. Esa es la película, la historia trata de eso, punto. Podemos perdernos en el alcoholismo y la culpa de Pedro, el fútbol, el Cruz Azul o el Atlante, pero éstos son sólo vehículos para analizar el vínculo entre Pedro y su hija, queremos ser testigos de qué sucede cuando esa relación se ve golpeada, pero también queremos verla en sus mejores tiempos. Ellos dos comparten los roles de padre-hija, amigo-amiga, madre-hijo, entrenadora-deportista… y no sólo es interesante, sino entrañable y esperanzadora. Las líneas se pierden y por momentos no sabemos quién guía a quién. Pero la historia no se pierde en el “la hija siempre es más madura que él”, pues también tenemos a un Pedro que, cuando no está abrazado de una botella de alcohol, tiene un par de enseñanzas y guías para su hija.

Entrenando - Festejo

Otra cosa que me gustó, aunque no era de vida o muerte, es el uso de equipos reales. Recuerdo todavía en “Rudo y Cursi” lo curioso que me pareció ver que una película sobre fútbol en México usara a dos equipos completamente inventados, con colores inventados, nombres inventados y escudos inventados. Que “Entrenando a mi Papá” utilice a Cruz Azul y Atlante le da a la película mayor realismo, lo planta de manera mucho más eficiente en la realidad (además del apoyo que ambos equipos habrán dado a la producción, ciertamente). ¿Es un detalle necesario? No. Pudieron ser equipos fingidos, sin lugar a dudas, pero de todos modos es un detalle que se agradece.

Aunque no puedo decir lo mismo del uso de figuras reales del fútbol mexicano. Sí, claro, Jorge Campos, Kikín Fonseca, El Matador y Francisco Javier González están ahí para lo mismo que el Cruz Azul y el Atlante: para darle a la historia mayor credibilidad y actualidad… ¡Pero están pésimos! En lugar de sentir que la historia es más real la sentimos al instante como un producto sintético. Kikín Fonseca parece un tronco frente a la cámara y Francisco Javier González nos entrega información importante sobre la tragedia de Pedro con la sensibilidad de un ladrillo. En esos momentos nuestra atención se pierde, cuando que la intención era lo opuesto.

Ahora me voy a ir a lo que no me gustó y puedo resumirlo en una palabra: Sasha. Ella es la periodista deportiva que busca ayudar a Tania a sacar a su papá de la depresión en la que se encuentra. Nunca entendí de dónde salió este personaje. La mujer se toma mil libertades laborales por ayudar a Pedro… ¿Por qué? ¿Hace lo mismo con todos los deportistas en problemas? ¿Es porque se hace amiga de Tania? El guion en momentos intenta justificar una relación tan cercana entre Tania y Sasha usando Twitter… ¡Pero Sasha es famosa! ¿No la estarán siguiendo en redes sociales otras 2000 niñas fanáticas del fútbol? Simplemente me pareció forzado ver a esta chica ponerle tantísimo interés a un caso como debe tener miles.

Walter Doehner, el director

Walter Doehner, el director

Porque, además, la película cayó en donde sabía que iba a caer (aunque en el fondo de mi corazón esperaba que no): si hay un hombre y una mujer a cuadro, tienen que enamorarse, besarse y vivir felices para siempre. ¿De dónde salió el amor entre Pedro y Sasha? El tipo está devastado y apenas está saliendo de una depresión atascada de culpa y alcohol. Reconstruye su carrera, su estado físico y… ¿se enamora de Sasha? ¿En qué momento? Sasha se aparece cinco minutos acá, le hace una entrevista por acullá y, de repente, al final de la historia, ¡pum! Dulce amor de pareja. ¿De dónde? ¿No pudieron ser sólo amigos? El tipo tiene muchas más cosas que resolver antes de intentar otra relación de pareja y ese amor, me parece, busca nada más adecuarse a exigencias de género.

Y ojo, no estoy peleado con los géneros… al contrario, creo que el cine mexicano necesita más cine de género. Una de las cosas que los mexicanos señalan con más amargura al salir de las salas cinematográficas es: “todas las películas mexicanas son iguales”. Bueno, se está dejando eso atrás, ya tenemos cine familiar, comedia romántica, terror, películas animadas… y eso se está notando en taquillas, pues este tipo de cine no sólo está siendo rentable (como lo puede evidenciar “Cásese Quien Pueda”) sino que puede incluso romper récords en sus entradas (como lo vimos con “Nosotros los Nobles” y”Don Gato”, por poner dos ejemplos).

“Entrenando a Mi Papá” no es (ni quiere ser) cine crítico, profundo, analítico de la condición humana. Es una película que busca unir a toda la familia, tener entretenido al nieto y al abuelo, ofrecer algo para todos con un poco de humor, un poco de drama, un poco de esperanza y una linda sensación en el corazón cuando se levanta el público de su butaca. Aunque la película busca el final feliz, los realizadores fueron lo suficientemente sensibles para no dejarle a Pedro el triunfo completo en las manos. Gana un poco, pierde un poco y, con esto, hay lecciones importantes para los jóvenes y los viejos de la audiencia.

Muy recomendable para pasar un rato agradable con la familia. Si te gusta el fútbol también puede gustarte, pero bajo la advertencia de que lo importante aquí son los personajes, el deporte es nada más un telón de fondo. Y, ya como nota aparte, creo que apoyar al cine mexicano es básico, necesitamos meterle más a nuestra industria para que cada vez haya más películas mexicanas y, con ello, se le pueda dar la oportunidad a cineastas maravillosos que de otro modo no podríamos conocer.

¡Buena Suerte!

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s