Película. Buscando a Dory (Finding Dory) – Andrew Stanton y Angus MacLane, 2016.

“Buscando a Nemo” fue la primera película de Pixar que me dejó con un extraño sabor de boca. Me gustó el tema de la sobreprotección y la unión familiar, pero me pareció que, por un lado, estos temas eran lanzados al espectador en la cara sin la menor intención de ser escuetos; por el otro, sentí muchas escenas forzadas, como si los guionistas tuvieran que meter conflictos forzados en una historia que podía contarse en mucho menos tiempo. Trece años después llega la secuela. Aquí mi punto de vista.


Como se vio en “Buscando a Nemo”, Dory es una pececita que sufre de problemas para crear memorias a largo plazo. De vez en cuando se acuerda de cosas importantes, pero no es algo común. La historia inicia con una Dory pequeña que pierde a sus papás y, buscándolos, los olvida para siempre. Hasta que un día, un año después de sus aventuras con Marlín, tiene un recuerdo de ellos y de dónde pueden estar. Aunque sus amigos se niegan a ayudarla al principio, terminan por ceder y se lanzan a la aventura.

En esta ocasión Marlín y Nemo se unen a Dory y nadan hasta la Joya de Morro Bay en California, en donde se encuentra el Instituto de Biología Marina. Ahí, Dory se encuentra con varios amigos de su infancia y sigue recordando cosas de su pasado que la guían en su gesta. Sin embargo, el Instituto es grande y hallar a sus padres no será fácil. “

La película nos trae de vuelta, aunque sea durante unos minutos, a los personajes más entrañables de la película anterior mientras nos presenta animales nuevos, como Hank, un pulpo malhumorado, Bailey, una ballena beluga y Destiny, un tiburón ballena que no termina de adaptarse a los espacios cerrados. A diferencia de “Buscando a Nemo”, la secuela se desarrolla casi por completo en tierra, dentro de las instalaciones del instituto marino.

img_0488
Primero quisiera hablar de algunas cosas negativas que encontré en la película. Al igual que “Buscando a Nemo” creo que tiene escenas de acción sobradas que buscan entretener nada más. Ya sé, no quiero que una película de Pixar sea filosófica, pero caramba,  no hay un respiro. Es escena de peligro tras escena de peligro tras escena de peligro, algunas de ellas muy forzadas, sobre todo si consideramos que los protagonistas van a salir ilesos de cada una de esas situaciones. Algo que hizo tan grande a “Toy Story 2” es que esas escenas de acción emocionante son hilarantes, como el cruce de la avenida dentro de conos de tráfico. Pero aquí tenemos a Hank y Dory intentando huir de las manos de niños curiosos que sacan peces de un estanque. No es gracioso, no es emocionante y se resuelve con facilidad del mismo modo que pudo resolverse cinco minutos antes.

Hay elementos que están ahí claramente porque el público los quiere ahí pero que considero que son evidencia de que no había una historia que llenara la duración de la película. Me refiero específicamente a Marlín y Nemo. Deben estar ahí porque es una secuela, pero si los quitamos de la historia la cosa no cambia mucho. El viaje de Dory es el mismo, sus aventuras son las mismas, su proceso de personaje es el mismo. Sí, agregan momentos divertidos, pero no por sí mismos, sino por los personajes que encuentran a su paso, como el ave que los transporta o los leones marinos, que pudieron estar ahí sin la presencia de los peces payaso.

Creo que uno de los grandes problemas del cine comercial actual es que hacen demasiadas cosas por darle al público lo mismo que ya le gusta, pero un poquito diferente, lo que fuerza a los guionistas a meter elementos en la historia que no requieren de estar ahí pero que causarán en el público reacciones asidas a la melancolía. Por ejemplo, la presencia totalmente innecesaria de las tortugas. Como son personajes favoritos de la primera cinta, había que meterlos con calzador en ésta. Y ojo, no soy un amargado, simplemente creo que el acento debe estar en contar una nueva historia, no en repetir insistentemente elementos de las películas anteriores para satisfacer el área de confort del espectador promedio.

img_0487

Angus MacLane y Andrew Stanton, los directores

Y es aquí, hablando del acento en contar una nueva historia, que aplaudo a “Buscando a Dory”. Los guionistas tomaron al personaje más interesante de la película anterior y supieron sacarle jugo en varios niveles. Primero que nada, estamos frente a una película animada que pone sobre la mesa de chicos y grandes la importancia de la memoria. Hay que sufrir un padecimiento como el de Dory para darnos cuenta lo mucho que no valoramos nuestra propia memoria cuando funciona. Quienes han vivido de cerca padecimientos como el Alzhéimer, la pérdida de la memoria a largo plazo o algunas expresiones de la demencia senil, saben que la memoria nos construye como seres humanos a niveles inimaginables. Si bien los procesos de  la memoria no son tan eficientes como muchos creen, no dejan de ser uno de los elementos más importantes del funcionamiento mental.

La película nos muestra lo angustiante que puede ser la realidad y el día a día  para una persona con problemas de memoria. Vemos a Dory recordando sensaciones que no puede vincular con un recuerdo claro, la vemos intentando seguir pistas que significan algo pero no sabe qué a ciencia cierta. Repite y repite lo mismo frente a desconocidos que no tienen la paciencia suficiente ni tienen conocimiento del problema que la aqueja. Dory se siente sola una y otra vez no porque realmente esté sola, sino porque no recuerda no estarlo.

Pero todo ello no significa que Dory no sea un personaje con recursos, que sabe resolver problemas a pesar de su condición y que incluso es la que inspira a los demás a salir del atoyadero. A través de esa pez azul, Pixar le dice al mundo entero que los problemas de la salud mental, si bien pueden ser una limitante, no eliminan la parte humana de las personas ni las convierte en seres inútiles que deben sentar encerrados en instituciones de cuidado especial. Siempre que haya amor y comprensión de parte de quienes nos rodean, este tipo de padecimientos no tienen por qué acabar con nuestra existencia. Es complicado, pero hay caminos, muchos caminos (como lo demuestran los padres de Dory).


Ya para terminar, un par de comentarios más. El primero es que, de nuevo, el cine mira hacia la televisión para encontrar talento que, si bien no es nuevo, fue relegado por el cine hasta que la televisión lo descubrió o re-descubrió. La voz de Hank es de Ed O’Neill y la voz de Bailey es de Ty Burrell, dos actores que llevaban muchos años sin ser considerados por el cine hasta que la serie de “Modern Family” mostró al mundo su talento. Si bien no me parece mal el rescate de estos grandes actores por parte del cine, sí creo que este medio debería tomar más riesgos. Y no hablo solamente de usar siempre a los mismos actores sin dar oportunidad a otros hasta que la televisión demuestra sus capacidades, sino también lloró amargamente por el poco riesgo que se toma para contar nuevas historias. El cine actual de los Estados Unidos está lleno de secuelas, precuelas, remakes y etcétera porque tiene, al parecer, demasiado miedo de contar historias a las que los espectadores tengan que acercarse sin saber nada de nada.

El otro comentario, un poco alejado de la película como tal, es que Pixar de nuevo nos demuestra que son los grandes maestros de la animación. El cortometraje previo a “Buscando a Dory” se llama “Piper” y es de una belleza monumental. No sólo nos transporta a una realidad que podemos palpar y que difícilmente parece animada a computadora, sino que en un par de minutos nos enseña cómo el miedo puede limitar nuestra existencia. Enfrentarlo es la única salida. Y una vez que lo enfrentamos, nos damos cuenta que no era para tanto. Una vez enfrentado el miedo, crecemos y tenemos muchísima más libertad para buscar nuestra felicidad. Quizá “Piper” es una de las mejores cosas de ver “Buscando a Dory”.

img_0489
¡Buena Suerte!

Anuncios

Un pensamiento en “Película. Buscando a Dory (Finding Dory) – Andrew Stanton y Angus MacLane, 2016.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s