Película. Los Piratas del Caribe: La Venganza de Salazar (Pirates of the Caribbean: Dead Men Tell No Tales) – Joachim Rønning y Espen Sandberg, 2017.

Soy fan de las primeras tres películas de “Los Piratas del Caribe”. Cuando salió la cuarta entrega, supuse que sería una payasada forzada… y lo fue, en este mismo blog pueden encontrar mi crítica. Así que cuando me enteré que había una quinta película, mi corazón se dividió en dos. La primera mitad estaba expectante, pues después de una cuarta parte tan mala, la quinta sólo podía corregir. La segunda mitad volvía a sentirse temerosa… ¿Otra? La historia ya acabó, ¿por qué otra?

Piratas 5 - Poster

La quinta historia comienza con Jack Sparrow como capitán de una banda de poquitos piratas entre los que se encuentra su siempre fiel amigo el Sr. Gibbs. Sparrow no ha logrado robar nada y está más borracho que nunca, por lo que se queda solo como un perro y, en su depresión, intercambia su famosa brújula  (la que apunta hacia lo que más desea tu corazón) por una botella de ron.

El abandono de la brújula hace que Salazar, un capitán fantasma, pueda abandonar la caverna en la que estaba encerrado y vuelva al mundo de los vivos para vengarse del pirata que logró vencerlo en vida y fue quien indirectamente ocasionó la maldición que lo atormenta: el mismísimo Sparrow.

A su vez, Jack tiene que aliarse con una eficiente astrónoma (Carina), al hijo de Will Turner (Henry) y, de nuevo, al Capitán Barbossa para intentar quitarse de encima a Salazar, que no se detendrá hasta destruirlo. ¿Pero cómo se vence a un capitán fantasma y su legión de asesinos? Encontrando el Tridente de Poseidón, el tesoro mágico más misterioso de los siete mares. Sólo así Jack podrá destruir a Salazar y salvar su vida.

PIRATES OF THE CARIBBEAN: DEAD MEN TELL NO TALES

A ver, vamos a decirlo de la forma más decente posible… ¡Esta película es un maldito desastre! Lo podemos ver desde el título tan cambiante. En los créditos iniciales de la película se llama “Dead Men Tell No Tales” pero en los créditos finales se llama “Salazar’s Revenge”. Mucha de la mercancía, incluyendo juguetes, están etiquetados con el segundo título y mucha otra con el primero. Vaya, que se nota que fue un cambio de último minuto, forzado… como muchas cosas de esta historia.

Si no la has visto detente aquí porque en este texto revelaré elementos básicos del argumento que te la pueden echar a perder.

Ya sé, ya sé, me van a decir que me pongo intenso con los problemas de continuidad, que es una de las cosas de las que más me quejo cuando se hacen precuelas y secuelas. Pero es que no entiendo a los escritores de estas historias seriadas. Caramba, si ya tenemos lo que pasó antes, ¿por qué no cuadramos nuestra historia a ello? Si ya tenemos lo que va a pasar después, ¿por qué no escribir para que encaje? Lo que más me molesta es que está película, igual que la anterior, está recibiendo aplausos de todos los espectadores que simplemente no dan un centavo por esos huecos argumentales y momentos forzados que hacen vomitar.

A ver… vamos por partes con eso de la continuidad porque esta película le escupe a muchas de las afirmaciones de las entregas anteriores. Empezando por Will Turner (Orlando Bloom). Al parecer, al público no le encantó que en la cuarta parte no aparecieran los héroes de la trilogía original, por lo que aquí metieron a Will Turner y a Elizabeth Swan con un calzador del tamaño de Texas. Henry, el hijo de ambos, quiere salvar a su padre de la “maldición”. Pausa. ¿Cuál maldición? Will Turner se convirtió en capitán del Holandés Errante, eso no es una maldición, es un “trabajo”.

Piratas 5 - Los guapos

En la segunda y tercera partes nos dejan claro que Davy Jones tenía que llevar a los seres humanos fallecidos al mundo de los muertos, una especie de Caronte del Caribe. Al no hacer su trabajo, se convirtió en un pulpo y toda su tripulación se vio afectada por ello. Pero Will Turner sí estaba haciendo su trabajo, por eso nunca se convirtió en nada horrible y su tripulación se volvió humana de nuevo. Pero aquí, Will Turner ya también se está convirtiendo en coral. ¿Por qué? Si él sí está haciendo su trabajo, ¿por qué demonios se está convirtiendo en “parte del barco”?

Es entonces cuando su hijo, Henry, promete encontrar el tridente de Poseidón, el único objeto mágico que liberará a su padre de la maldición. Pero caramba, ¡no es una maldición! El tipo estaba muerto y la única forma de salvarlo fue hacerlo capitán del Holandés Errante. ¿Nadie se acuerda de la tercera entrega, caramba? Si Henry rompe la “maldición” de su padre, ¿entonces quién llevará a los muertos a donde deben estar? Al parecer, los guionistas se olvidaron del detalle.

Pero a ver, si Henry puede acabar con la “maldición” de su padre con el tridente de Poseidón… ¿Por qué no todos los personajes buscaron el tridente de Poseidón en las primeras tres películas? Barbossa hubiera dejado de ser fantasma sin juntar el oro azteca, Davy Jones hubiera dejado de ser un hombre-pulpo, se quitaban de encima la furia de Calypso… vaya, solucionaban todo el argumento de la trilogía original de un plumazo. Y esa es la cosa… Si la mención de un objeto mágico tan poderoso va a causar problemas en tu línea temporal haces una de dos cosas: o no lo usas o argumentas por qué no fue usado antes.

Pero no es el error de continuidad más terrible, hay otro que está para vomitar. Por alguna razón poco clara, Salazar y sus marineros fantasmas sólo se pueden liberar de la caverna maldita en donde están encerrados si Jack Sparrow se desprende de su brújula mágica. ¡Pero Jack se desprendió de su brújula mil veces en la trilogía original! ¿Por qué no se escapó Salazar de la caverna entonces? Obviamente porque es un personaje nuevo que se acaban de inventar, pero caramba guionistas, sean más creativos y dejen de estar escribiendo cosas que agredan la misma línea temporal y la continuidad de sus narraciones.

Piratas 5 - Spareow joven

La película tiene tan poca historia que contar que se ve obligada a rellenar huecos con necedades o trivia. El mejor ejemplo de trivia está en la juventud de Jack. Nos enteramos de dónde sacó toda su indumentaria. ¿Necesitábamos saber eso? No. Nos enteramos de dónde sacó el apellido de Sparrow. ¿Necesitábamos saber eso? No. La secuencia de la juventud de Jack es completamente innecesaria. La usan sólo para que el conflicto con Salazar sea más “dramático” y para darle una historia de origen a un personaje que era interesante, en buena parte, porque no conocíamos su origen y su pasado estaba lleno de historias maravillosas que nunca nos quisieron decir si eran verdades o mentiras. Tomaron a un personaje absoluto y le dieron un génesis. Bestias.

En cuanto a las necedades… hay una secuencia de boda que es mejor ni recordar. Estaba mirando la pantalla preguntándome en qué momento se le ocurrió semejante pedazo de comedia burda y facilista a los guionistas, en qué momento decidieron filmarlo y quién cuernos decidió que eso quedara en el corte final. La película se detiene de su hilo principal y, como sketch de televisión noventera, se saca de la manga un subconflicto que no es otra cosa que un pretexto para un tren de chistes muy malos uno después del otro.

El problema es que esta película, como la anterior, dependen de lo gracioso que puede ser Jack Sparrow. Pero si algo han demostrado las películas de “Los Piratas del Caribe” es que mientras más vemos de Sparrow, menos gracioso es. Fue muy bueno en un inicio por cómo atacó el convencionalismo del pirata cinematográfico, cómo fue completamente en contra de lo establecido y logró convertirse en uno de los personajes más icónicos del cine de aventura. La segunda y tercera parte supieron construir sobre esto (principalmente jugando con los diálgoos de Jack consigo mismo). Pero mientras más se esfuerzan por hacer a Sparrow gracioso, menos gracioso va resultando. Muchas veces tanto la audiencia como yo nos quedábamos mirando la pantalla con ojos de “sí, ya me sé ese chiste… el ron… muy gracioso, ¿qué más?”

Piratas - los directores

Joachim Rønning y Espen Sandberg, los directores

Como la cuarta parte no tenía vínculos de ningún lado hacia ningún lado (estaba llena de personajes nuevos simplones y blandos por los que nunca dimos un centavo), ésta se sintió obligada a hacer a los personajes nuevos importantes no en sí mismos, interesantes no por sus propias características, sino que los tuvo que vincular a otros. Por eso el “chico guapo” de esta entrega es hijo del “chico guapo” de la trilogía original y la “chica guapa” resulta hija del villano de la primera película. ¿Mencionó haber tenido una hija alguna vez? Ni media palabra. Pero aquí no resulta sólo que tiene una hija, sino que nos lo informan en el último cuarto de la película.

Porque, además, está película está tan urgida de verse y sentirse épica, que nos entrega un final en donde los personajes deben preocuparnos, en donde se supone que debemos estar emocionados. Por ello nos ponen a Barbossa sacrificándose por la vida de su hija… un personaje que nunca vio más que por sí mismo durante cuatro películas. ¿Por qué de repente actúa de forma completamente ajena a su personaje? Sabía que tenía una hija, jamás la buscó… y ahora que finalmente se la encuentra de forma fortuita resulta que un pirata asesino malvado violador la ama como loco, ¡por favor!

Ah, porque esa es otra. En esta película los personajes no actúan como deberían. Después de tantos años y cuatro películas, sabemos que Barbossa es materialista, hedonista y que no se sacrifica por los demás (menos por una hija a la que no ha visto en veinticinco años); Mr. Gibbs abandona a Sparrow por falta de dinero… el mismo Mr. Gibbs que demostró durante años y años una lealtad que no se rompía ni aunque Sparrow se quedara sin barco.  Los personajes actúan como el guion lo necesita y esto es sencillamente insoportable.

Si a eso sumamos personajes que son copia de otros (la bruja tatuada, demasiado reminicente de Calypso en forma humana; el oficial británico genérico; el gobernador insulso genérico; e incluso Paul McCartney vestido de pirata para hacer las veces de Keith Richards) nos quedamos un guion tan caótico que se pierde uno entre los hilos mal tejidos. Ah, y sí, los personajes mencionados entre el paréntesis no hacen más que explicar cosas obvias o decir dónde están los que deben estar (para intentar que no nos perdamos) y no vuelven a aparecer nunca más… digo, por si dudábamos de los rellenos.

Piratas 5 - Paul McCartney

¿Tiene cosas buenas? Sí. Las actuaciones son quizá lo más rescatable, en especial la de Javier Bardem. La música también es rescatable. Aunque ya no es del gran Hans Zimmer y a pesar de que tiene un montón de elementos recicladísimos de las películas anteriores, en donde es original resulta muy atractiva.

Con esto termino. ¡Ya que no hagan una sexta…! Se amenaza con una sexta. Ya no, por favor, otra Jack Sparrow ya no. Ah, y no se queden a la escena post-créditos porque es una tontería que le escupe todavía con más ganas a la continuidad de la saga completa en general y al argumento de esta película en particular.

¡Buena Suerte!

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s