Película. Baby, el aprendiz del crimen (Baby Driver) – Edgar Wright, 2017.

“Baby Driver” es una película que me llegó en recomendaciones indirectas de varios. Nadie me dijo que la viera, pero todos decían en sus redes sociales lo maravillosa que es y la narrativa tan extraordinaria. Así que me lancé a verla y aquí les dejo mi punto de vista.

Baby - Poster

La película inicia con el robo a un banco. Pero lo atractivo no es el robo, sino la forma en que los ladrones se escapan de la policía gracias a Baby, un joven que conduce tan bien que logra burlar a la policía en más de una ocasión.

Baby trabaja para Doc, que es quien planea los robos y reúne al equipo de criminales que lo van a llevar a cabo. Años atrás Baby robó a Doc y ahora debe pagar la deuda haciéndole trabajitos al fulano. Baby, que no está feliz de ser parte de robos y otras actividades criminales, está urgido de terminar de pagar la deuda para alejarse de ese mundo para siempre.

La cosa es que… es muy bueno en lo que hace y Doc no lo va a dejar ir tan fácil. Mientras tanto, él debe apoyar a su padrastro sordomudo y lidiar con sus “compañeros” criminales, que no confían en él ni en su forma de trabajar… no soportan que Baby traiga puestos constantemente sus audífonos y sea de pocas palabras. Si a eso le sumamos que Baby se enamora de una inocente mesera de restaurante cafetería de paso… vaya, no tiene la cosa fácil.

Baby - Musical

Es claro que la enorme mayoría de las películas utilizan la música para comunicarnos situaciones, sentimientos o intenciones. Pero “Baby Driver” está filmada y editada para la música y no al revés. Baby se la pasa con los audífonos en los oídos buena parte de la historia y nosotros lo acompañamos en ello. El personaje no sólo vive su vida musicalmente, cuadrando todos sus movimientos al ritmo de lo que escucha, sino que el director hace también que los cortes, los encuadres, los movimientos de otros personajes, los autos que pasan… todo se mueve al compás de la música.

Esto está interesantísimo todo el tiempo, pero aún más en las escenas de acción. El carro de los criminales huye de la policía al ritmo de aquello que Baby está escuchando y si a esto le sumamos que las secuencias están maravillosamente bien filmadas y ejecutadas… pues caramba, está muy divertida y emocionante. La primera secuencia, específicamente, aquella en la que Baby y sus compañeros huyen del primer robo, está para verla una y otra vez.

El personaje de Baby mismo es muy interesante. ¿Por qué tiene que escuchar música todo el tiempo? ¿Por qué maneja tan bien? Todo esto nos es contestado poco a poco y a mí las respuestas me dejaron muy contento. Podemos entender perfectamente a Baby a través de su pasado y todo aquello que lo motiva a seguir adelante. Cuando encuentra el amor en la joven mesera de café de paso, lo creemos por completo. Baby quiere una vida sencilla, su trabajo con los criminales es un asunto que ni disfruta ni desea.

Baby - Loco

Antes de pasar a lo que no me gustó, no puedo dejar de mencionar la selección musical. El supervisor hizo un gran trabajo y conmino a todos a echarle un ojo a la lista de canciones de “Baby Driver”, apuesto a que encontrarán al menos una que les guste.

Ahora bien… He leído a todos diciendo que es una narrativa maravillosa y obvio se refieren a cómo se creó la imagen para la música, cómo la acción, el punto de vista y el lenguaje de cine están todos al servicio de la música. Pero ya cuando hablamos de historia… ahí sí no veo la maravilla narrativa que todos subrayan. Siento que “Baby Driver” era un cortometraje que fue artificialmente estirado para convertirse en una película de larga duración. Se nota que lo que el director quería contar eran las persecuciones al ritmo de la música, porque el resto de la película está lleno de casualidades, personajes que se tele transportan, contradicciones y ausencia de coherencia interna.

Si quieres saber a qué me refiero, sigue leyendo, pero ve primero la película o te voy a echar a perder la experiencia.

1.- Hay dos personajes igualitos. En el primer asalto hay un miembro de la banda que desconfía de Baby por “rarito”, por no dejar de escuchar música. En el segundo asalto hay otro miembro de la banda que, exactamente igual, desconfía de Baby por lo mismo. Doc presume que sus equipos nunca tienen los mismos miembros, pero el guion cambia sólo al actor dejando las acciones de dos personajes idénticos.

Baby - Junta

2.- El personaje de “Loco” le dispara a un grupo de policías que son socios de Doc. A pesar de que el jefe los mandó y les dijo que confiaran en su contacto, “Loco” los masacra a todos. ¿Para qué? No lleva a nada en la historia excepto una payasada al final. Cuando termina el tiroteo con la policía, vemos una mano que se mueve, como para dejar claro que un fulano con dos plomazos en el cuerpo “quizá” regresa al final. ¿Regresa? Sí. En el momento más forzado y menos necesario, el grupo de policías sobrevivientes regresa para “vengarse” de un Doc que ninguna culpa tuvo… pero era necesario para la historia por… no sé, algo.

3.- Cuando vienen regresando de asesinar policías, “Loco” quiere detenerse en un café porque tiene hambre. Se detienen, casualmente, en donde trabaja la novia de Baby, que no tiene idea de que su novio es el conductor de un grupo criminal. Se logra un momento de tensión interesante, sin duda, pero forzado hasta las náuseas. “Loco” no sabe que Baby tiene novia, no se detuvo ahí en un asunto de “para asustar al chico”. No. Ciertamente “tenía hambre”, pero una vez en el restaurante no pide de comer. Pide una Coca para todos los miembros del equipo y ni la tocan. Agradezco el momento tenso, pero por qué forzarlo. Forzado el tiroteo, forzado el momento del café.

4.- En el clímax de la película, Buddy, el miembro más agresivo y loco de la banda, quiere vengarse de Baby. El tipo aparece en todos lados. En donde necesita salir, sale. Herido, golpeado, tiroteado, llega a todos lados siempre, así tenga que cruzar la ciudad todo maltrecho para que el clímax dure cinco minutos más. Se le da por muerto y revive… y en cada ocasión que va a hacer una fechoría, Baby se ve siempre salvado por Deus Ex Machinas desagradables. Demasiadas casualidades.

Baby - Edgar Wright

El Director, Edgar Wright

Con esto termino. ¿La recomiendo? Definitivamente. El director es un tipazo que sabe lo que hace. Visualmente (y musicalmente) es una maravilla, sólo que le urge una historia mejor construida que no se saque conflictos de la manga para seguir adelante, para seguir construyendo una tensión que, en realidad, no debería tener. Entonces un millón de aplausos a la forma, si bien nos dejan debiendo en la construcción de la historia. Baby es un personaje interesante, sí, su backstory es buenísima… pero eso da para un corto. Estoy casi seguro que esto era idea para un corto, caramba.

Ah, pero eso sí, me divertí como enano y cada que puedo repito en Internet la huida de la primera secuencia.

¡Buena suerte!

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