Película. “Jumanji: En la Selva” (Jumanji: Welcome to the Jungle) – Jake Kasdan, 2017.

En 1995, “Jumanji” fue de mis películas favoritas. Me emocioné mucho y me pareció un cine de aventuras como el que no veía desde hacía mucho tiempo. Aunque ya no me parece tan buena, sigue divirtiéndome cuando la veo. Su cuasi-secuela “Zathura”, no fue buena, aunque se basaba en la misma premisa. Hoy, más de veinte años después, llega la secuela. ¿Qué tal está?

Jumanji2 - Poster

Spencer, Bethany, Fridge y Marta son cuatro preparatorianos que, por simpáticas circunstancias, terminan castigados por el director de la escuela. Ahora tendrán que limpiar un desván que será convertido en salón de clases. Durante la limpieza, encuentran un juego de video abandonado, “Jumanji”. Para salir del aburrimiento, los cuatro eligen cada uno un personaje para empezar a jugar.

O eso piensan, pero el juego se los traga y los mete al mundo de Jumanji, así como hizo con Alan Parrish (Robin Williams) varios años antes. Lo curioso es que no llegan a Jumanji como son ellos en el mundo real, sino con el físico y las habilidades de los personajes que eligieron. De ese modo, el deportista se convierte en un chaparro, débil y que sólo sirve para cargar cosas; la niña nerd antisocial se convierte en una mujer hermosa experta en armas y lucha cuerpo a cuerpo; el geek se transforma en un arquéologo y explorador de cuerpo perfecto que sabe pelear y es valiente; finalmente, la niña fresa obsesionada con la atención en redes sociales se convierte en un cartógrafo gordo de cincuenta años.

Ahora, los cuatro tendrán que trabajar en equipo para llevar una joya a la montaña con figura de Jaguar, la única forma de escapar de Jumanji. Para ello, tendrán que enfrentarse no sólo a los peligrosos animales de esa selva, sino a un malévolo fulano que quiere la joya a toda costa y que enviará olas y olas de motociclistas armados contra los héroes con tal de evitar que completen su misión.

Jumanji2 - Chicos+

Primero que nada, tengo que decirles que entré a ver esta película con pésima actitud. En la época en donde todo son secuelas, precuelas y remakes, una segunda parte de “Jumanji” me gritaba que la productora quería sacarle más leche a una marca que fue exitosa hace tanto tiempo y que podía revivir la nostalgia, algo que está funcionando muy bien en el cine actual.

Sí, eso está claro. La película se construye a partir de la nostalgia. La película también busca sacarle más dinero a la marca que funcionó en el pasado. Siempre he dicho que no tengo problema con eso, el cine norteamericano es, antes que nada, una industria que busca ganancias millonarias, así que no me voy a poner a decir que eso está mal. Sólo digo que, si van a ir por el dinero, al menos lo hagan con una buena película.

Si bien no puedo decir que “Jumani: En la Selva” es una buena película per se, sí puedo decir que logra su cometido maravillosamente bien. La película es muy divertida y resulta una aventura entretenida. Además, respeta a la primera parte en casi todos los elementos, con sólo dos errores que, dándole un par de vueltas, pueden no ser errores. El primero es de continuidad: al final de la primera, el juego de mesa de Jumanji apareció en las costas de Francia. En esta parte, el juego aparece en las costas de Estados Unidos. Pudo ser que pasara tiempo entre un hecho y otro, aunque me parece torpe que los franceses, luego de vivir la pesadilla de Jumanji, decidieran lanzarlo al mar de nuevo.

La segunda son los efectos especiales. En esta película están mucho mejor hechos (obvio, han pasado veinte años). Pero no es lo bien hecho, sino lo realistas. En la primera película, los animales se veían intencionalmente falsos, exagerados, como muñecos de sus contrapartes reales. Esto comunicaba que Jumanji no era un lugar real, sino una especie de selva completamente fuera de nuestro mundo. El león como de peluche y los monos con caras casi-humanas no están presentes aquí. Aunque los animales se notan animados por computadora, su intención es verse mucho más reales que los de la primera entrega.

Jumanji2 - Todos

Pero puedo subrayar dos grandes logros de esta película, dos cosas por las cuales no estoy llenando esto de una diatriba amargada y quejosa: la primera son los personajes y la segunda es el aspecto general del juego de video. Vayamos por partes:

Los personajes son geniales por dos lados. Primero, porque sí son los típicos clichés que se esperan en una aventura de este tipo, sobre todo si se desarrolla en un juego de video. Segundo, porque es genial ver a estos actores interpretar a personajes que son completamente opuestos. Dwayne Johnson actúa como si fuera un geek tímido y lleno de miedo a las enfermerdades y los bichos del bosque. Kevin Hart representa a un jugador de fútbol americano que repentinamente es un chaparro flacucho y lento. Karen Gillian está preciosa y representa a una chica del montón que es antisocial. Pero el mejor es Jack Black, un gordo de cincuenta que actúa como si fuera una modelito preparatoriana. El resultado de estos cambios y cómo afectan a sus personajes es hilarante. Literalmente cada uno de estos actores va completamente en contra de lo que hace siempre y la misma historia los saca de su área de confort para obligarlos a ser lo opuesto a lo que son en la vida real. Los cuatro actores demostraron estar muy comprometidos con sus papeles.

La segunda razón, dije, era el asunto del juego de video. Quienes no sean asiduos gamers quizá no entiendan estos detalles, pero a quien ha jugado juegos de consola muchos detalles lo divertirán. Desde las capacidades de cada uno de los expertos (unos pelean bien, otros son capaces de ver mapas, etcétera) hasta su relación con los NPC (personajes no jugables), podemos distinguir todos los clichés y las particularidades de los juegos de video. Los personajes que sólo contestan lo que están programados a contestar, las escenas distantes (cutscenes) que se ven en la mente de los protagonistas quieran o no, la pérdida de vidas y las maletas que cargan millones de cosas a pesar de su tamaño… todo está ahí y eso me pareció extraordinario. De hecho, creo que esa era la película original y alguien le puso “Jumanji” nada más para asirse de un título que funcionó en el pasado.

Jumanji2 - Piloto

Finalmente, en lo bueno, me dio gusto que los personajes, en un punto de la historia, encontraran evidencia de que Parrish (Robin Williams) vivió en Jumani. Es una nueva película, una nueva historia, pero nos dice que sea en juego de video o en juego de mesa, Jumanji existe y que aquella primera aventura de 1995 dejó sus huellas en ésta.

Ahora vayamos a lo malo. Quizá lo más malo es el villano. No sólo es innecesario, sobrado y sin chiste, sino que no se asocia en lo absoluto con el mundo de Jumanji, En la primera entrega, Van Pelt era un cazador típico del cliche de jungla a principios del siglo XX. Aquí el villano es como un motociclista moderno malvado que por un accidente tiene el rostro desfigurado y es capaz de mandar a los insectos venenosos de la selva. En Jumani no tiene porque haber este tipo de villanos, menos cuando sus armas son metralletas y motocicletas. Si fuera un fulano del mundo real al que el juego se tragó lo entendería, pero es un personaje no jugable que habita dentro de Jumani y no tiene ninguna asociación con ese mundo. Resalta de forma negativa y no ayuda a hacer una mejor película. Que los héroes se enfrentaran a la selva y los animales habría sido, desde mi punto de vista, mucho más interesante.

Lo segundo más malo (pero que no es culpa de esta película necesariamente sino del cine actual en general) es que trata a su audiencia como si fueran idiotas. No nos permite descubrir nada, no nos deja que nosotros mismos demos con el chiste. Cuando se encuentran con personajes no jugables que repiten los mismos diálogos una y otra vez, uno de los protagonistas dice: “oh, es un personaje no jugable, significa que no tiene más información que compartir”. Cuando todo le cabe en una maleta sin que ésta se llene, uno de ellos dice: “ya ves las maletas de juego de video, todo les cabe”. Incluso cuando logran algo dicen en un diálogo que lo lograron; cuando trabajan en equipo dicen en diálogo que trabajaron en equipo… ¡Sí, gracias, ya entendimos! La película insiste en decir las cosas más de una vez incluso. Nos lo dicen por escrito, luego lo muestran, luego en diálogo alguien dice que nos están mostrando algo y otro recuerda que fue lo que nos pusieron por escrito… La audiencia no es tan estúpida, por Dios.

Jumanji2 - Jake Kasdan

Jake Kasdan, el director

Finalmente, no puedo cerrar sin decir que tiene buenas enseñanzas para los miembros más jóvenes de la audiencia. La película habla, aunque de forma superficial, de qué nos hace quienes somos y que debemos luchar todos los días por buscarnos a nosotros mismos más allá de los puntos de vista y exigencias de los demás. Sí, ya sé, suena a un párrafo de libro de superación personal, pero es Jumanji, no John Cassavettes.

Sí, la película es más formuláica que una pizza de Domino’s, pero está bastante entretenida, tiene buenos momentos de sustos y todos sus chistes pegan en donde deben. Además es una aventura entretenida y hace un gran tributo no sólo a Robin Williams y su personaje, sino a los juegos de video y los gamers en general.

¡Buena Suerte!

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