Película. “El Primer Hombre en la Luna” (First Man) – Damien Chazelle, 2018.

Esta película es la tercera en la filmografía de Chazelle, que tiene fama de ser un prodigio del cine luego de que su primera cinta, “Whiplash” resultara un éxito en todos los sentidos. El tipo se echó los ojos del mundo encima y, luego de eso, ganó el Óscar al mejor director por “LaLaLand”. Ahora llega su tercera película, de la que sólo he leído elogios.

First Man - Poster

Si no has vivido tu vida entera con la cabeza debajo de una piedra, entonces sabes que Neil Armstrong fue el primer hombre en pisar la luna en julio de 1969. Esta película se trata sobre parte de la vida de este hombre y el proceso a través del cual la NASA se preparó para vencer a los soviéticos en la llamada “Carrera del Espacio”.

La historia inicia cuando Neil Armstrong pierde a su pequeña hija Karen a causa de un tumor cerebral. Desde entonces está ausente y triste, pero se vuelve adicto al trabajo. Deja media vida en la NASA y estudia con muchísimas ganas para llevar adelante el programa espacial y cumplir la promesa del presidente Kennedy de llevar al hombre a la luna antes de terminar la década.

Pero la exploración espacial no es cosa sencilla. En el camino se sufren desaciertos, pérdidas humanas y el rechazo de la opinión pública, que no entiende por qué el gobierno norteamericano gasta tanto dinero y tantas vidas por un objetivo que considera poco importante. Armstrong tendrá que luchar contra todo esto a pesar de que su vida familiar no se encuentra en su mejor momento.

First Man - Gosling

Salí de la sala de cine con sentimientos encontrados. Quizá esto se debió a la enorme expectativa que tenía hacia esta historia. Primero, los críticos la adoraron, la adulan de arriba a abajo. Luego, las redes sociales estaban llenas de análisis filosóficos, algunos cinéfilos comparándola con “Gravity” de Cuarón o incluso con “Interestelar” de Nolan. Eso sin contar la enorme expectativa que Chazelle ya genera por sí mismo, luego de sus éxitos y de lo buen director que ha probado ser a pesar de sus pocos años.

Sin embargo, yo no sentía nada de eso. “Gravity” es una película sobre el duelo… enteramente sobre el duelo, pero ésta no lo es, aunque tiene un poco de eso. “Interestelar” es una película sobre el amor como la fuerza más poderosa del universo, ésta también tiene un poco de eso. No me resultó, como muchos la aplauden, una metáfora de temas mucho más profundos de lo que parece… aunque a veces sí.

¿Confuso? Un poco. Y ese fue mi mayor problema con esta película. En ocasiones parece que se trata de la NASA y del proceso a través del cual Estados Unidos fue descubriendo, a base de prueba y error, el proceso correcto para llegar a la luna. A veces se trata de la vida personal de Neil Armstrong, con sus problemas maritales y la relación con sus dos hijos. A veces trata de la incapacidad de Armstrong de lidiar con el duelo y las muertes que, luego de la de su hija, se van apilando sin que él pueda hacer nada al respecto. A veces es una película que quiere mostrarnos la dura realidad de los viajes espaciales… Es todo esto al mismo tiempo y en ocasiones Chazelle no logra tener todas las bolas al aire sin que algunas se le caigan.

First Man - Janet

Por ejemplo, Chazelle nos abre un sub-argumento sobre el primer hijo de Armstrong, que no sabe cómo reaccionar a la muerte de su hermanita y se convierte en un niño problema… pero luego ya no. ¿Necesitábamos esto? No en realidad, si lo quitamos no pasa nada, pero ahí está.  La película nos promete durante todo su desarrollo que Armstrong va a poder hablar de la muerte de su hija. Hay momentos en donde parece que va a venir el quiebre… y como audiencia lo esperamos (pues lo prometen), pero nunca llega. Sí, hay una escena en la Luna que lo representa, pero no lo encontré lo suficientemente poderoso.

La película le otorga muchísimo tiempo a mostrarnos cómo es en realidad el trabajo de la gente de la NASA. Por fin vemos que no es todo belleza y aplausos, que la preparación es compleja y poco romántica. Chazelle nos muestra casi toda la experiencia del viaje espacial atascada de puntos de vista subjetivos, para que sintamos la incomodidad y podamos “ver” lo poco que vieron estos hombres a partir de pequeñas ventanas obstruidas por agua, fuego y escarcha. En esto la película se merece todos los aplausos del mundo. Los efectos especiales son tan perfectos que ni se notan. La fotografía es quizá de los elementos más ricos.

Entonces… que bonito está eso, ¿no? Sí, es maravilloso. Excepto que la película empieza como una historia humana sobre el duelo y de repente corta esa historia para convertirse en una especie de biografía de Neil Armstrong y la NASA. Luego corta de nuevo a momentitos del duelo por la pérdida de su hija, que se cortan para mostrarnos la realidad de lo que es un viaje espacial. Luego vemos muertes que se le juntan al duelo… luego volvemos a la historia del viaje a la luna… Y no me digan que la película es todo eso al mismo tiempo, porque si era la intención, no le salió.

First Man - Demian Chazelle

Demian Chazelle, el director

¿Por qué no le salió? Porque cuando intenta mostrarnos la historia humana y el duelo interno de Armstrong la película nos da a un Ryan Gosling que tiene la misma cara de palo a lo largo de todo el filme y que nunca proyecta nada más que en dos escenas bien logradas y listo. Es Claire Foy quien logra comunicar todo ese afecto, ese duelo, ese conflicto… Me pueden decir “tiene cara de palo porque no puede sentir, porque el dolor lo tiene así”. Vale, estoy de acuerdo, pero dale un cierre a esa historia, cierra el círculo (y no, la escena de la pulserita no es suficiente).

Luego, cuando intenta mostrarnos la historia de la NASA y el alunizaje, pasa de ser 100% realista sobre el vacío del espacio (a la Cuarón), a poner naves danzantes en el espacio (a la Kubrick). El momento más esperado de la película (la llegada a la Luna) respeta las primeras palabras históricas de Armstrong, pero corta momentos básicos (como la colocación de la bandera). Me podrían decir: la película se trata del viaje, no del destino. No es cierto, porque entonces, no le pones tantas ganas a construir el camino con la única intención de generar interés por el destino.

“Ah, es que te estás perdiendo la parte humana del viaje y el hecho de que es una metáfora sobre la vida, la muerte y el duelo”, podrían decirme. Y sí, hay momentos, ya en la Luna, en donde volvemos sobre ello. Pero no lo suficiente. Y no porque esté mal hecho, para nada, sino porque la película quiere tratarse de tantas cosas que no le pone el acento a ninguna y cuando yo quería insertarme de lleno en el drama personal, me llenaban de ingeniería, cables, botones y altímetros. Cuando ya estaba metido en ello, me ponían los problemas maritales y eso me gustaba, hasta que volvíamos sobre las minúsculas ventanas del cohete, el espacio y la cámara que vibra incesantemente. Intercortes a problemas con el hijo mayor que no llegan a nada, aparentes problemas personales con Buzz Aldrin que tampoco llegan a nada y una esposa cada vez más enojada con las aventuras de su esposo. Cuando ya estoy en la realidad de su vida personal actual, vuelven las metáforas sobre la muerte y las imágenes mentales de su hija fallecida.

First Man - Mission

Al final del día, algunas partes de la historia las adoré con todo mi ser. Y ese es el problema, Chazelle dibujó veinte círculos hermosos e interesantes, pero no terminó de cerrar ninguno. Cuando esperaba la escena final, aquella que en mi mente uniría todas las líneas, las luces se encendieron. Leí que esta película se convertiría en una de las mejores sobre los viajes en el espacio, pero no me lo parece. No creo que tenga la fuerza de “Interestelar”, ni la exposición tan real del espacio como “Gravedad”, ni siquiera siento que como metáfora funcione tan bien como aquellas dos. Sobre el peligro del espacio en una narrativa más clara al respecto y sin tantas vueltas, “Apolo 13” logra una mejor exposición.

Sí, Chazelle es un gran director y en esta película demuestra que domina su arte. Los efectos visuales son impresionantes y la música está de aplaudirse. La actuación de Claire Foy es buenísima y Gosling tiene momentitos muy buenos entre tantas caras de cartón. El realismo de los despegues y la presión (de todo tipo) sobre los astronautas se agradece. Por todas estas cosas vale la pena verla, pero no me encontré en ningún momento el filme inspirador y abrumador que me prometieron por todos lados.

¡Buena Suerte!

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s