Película. “Bumblebee” – Travis Knight, 2018.

De niño era absolutamente fan de la serie animada de “Los Transformers” y tuve varios juguetes que se convertían en vehículos, insectos y hasta naves espaciales. Sin embargo, las películas de Michael Bay no me han generado más que aburrimiento, confusión y desagrado. Las imágenes del trailer (y Bumblebee como un bocho) me motivaron a ver la última película de esta saga, así que a ver qué tal.

Bumblebee - Póster

Cibertrón, el planeta de los Transformers, está sumido en la guerra civil. El gobierno de Megatrón está a punto de vencer a los rebeldes, encabezados por Optimus Prime. Con la derrota inminente, Prime envía a un joven soldado al planeta tierra para que establezca una base en la que los Autobots (la facción rebelde) pueda reagruparse y seguir con su gesta. El problema es que cuando el soldado B127 llega a la tierra, se encuentra con un Decepticon que lo ha seguido. En la lucha, B127 pierde la voz y casi muere. Antes de apagarse, se convierte en un viejo beetle de Volkswagen.

Un par de años después, una adolescente llamada Charlie se encuentra el beetle amarillo y logra arreglarlo para que encienda. Urgida de un automóvil, está encantada de poderse mover aunque sea en esa cosa vieja y maltratada. Hasta que se da cuenta que es un autobot. Al principio se espanta, pero pronto logra tener con el transformer una relación más estrecha, hasta el punto en que comienza a llamarle “Bumblebee” y le enseña a comunicarse por medio de la radio.

Pero no todo es miel sobre hojuelas, pues un par de decepticons desgraciados llegan a la tierra para matar a Bumblebee y descubrir el paradero de Optimus Prime. Lo peor es que los villanos recibirán el apoyo completo de un gobierno norteamericano que no desea que se vayan con los soviéticos en una movida más de la guerra fría. Pronto, Bumblebee tendrá que dividirse entre luchar por su amiga y su nueva vida, o proteger el legado de los autobots y su nueva base en el planeta tierra.

Bumblebee - Amigos

A ver, primero quiero dejar bien claro que de las doscientas cincuenta películas de Transformers que nos ha “regalado” Michael Bay, ésta es quizá la que tiene más sentido. No sólo no hay idioteces en la historia (como “el cielo de los robots”) sino que, además, se puede entender lo que está pasando en pantalla. Las luchas entre robots se entienden, sabemos quién es uno, quién es el otro y está claro quién gana y quién pierde. Aquí no hay esas imágenes incomprensibles de metal contra metal cerquísima de la cámara que eran imposibles de seguir. Por fin una película de Transformers que se trata de algo más que de ver cuánta porquería cabe en un mismo encuadre.

El director y la guionista entendieron bien el problema de las otras películas de Transformers hasta el punto en que ésta se siente como una disculpa. ¿Por qué lo digo? No sólo por lo que dije en el párrafo anterior, sino hasta en el diseño de los personajes. Aquí Optimus Prime se parece mucho más a la versión de los juguetes originales, sin la boquita ridícula que le puso Michael Bay. Soundwave es una adaptación de su versión animada, hasta arroja los casetes por el pecho, a diferencia de la monstruosidad esa llena de tentáculos. Y bueno, ni qué decir del hecho de que Bumblebee haya vuelto a su bochísima gloria.

¿Sueno como a fan contento de que le dieron gusto? Es posible. Yo prefiero considerarme como fan que pudo ver la primera adaptación real, respetuosa y adherida de forma mucho mejor construida a las imágenes originales. El director y la guionista entendieron bien lo que hizo genial a los Transformers de los años ochenta y como que quieren honrar ese legado.

Bumblebee - Amaneceer

¿Cómo lo logran? Pues, primero, con lo que dije antes. Segundo, con una historia muy sencilla. Aquí no hay escenas de acción interminables, todo está muy concentrado en la relación que existe entre Charlie y Bumblebee. Esto no sólo llena la película de momentos tiernos y divertidos, sino que hace que todo el resto de la trama, aunque tenga que ver con la guerra entre los robots, descanse sobre los hombros de la amistad entre los dos protagonistas. Robot y adolescente se apoyan, se escuchan y, en la medida de las posibilidades, se ayudan. Son dos solitarios inadaptados que se tienen sólo el uno al otro.

Claro, a ver… no, esta película no es cine de autor, es tan comercial, superficial y formuláica como la que más. Pero yo la estoy comparando con todas las demás películas de Transformers y, en este sentido, es muchísimo mejor. Sí, bueno, no es muy difícil lograr ser mejor que todos esos bodrios anteriores, pero ya eran muchos intentos de meter la pata y “Bumblebee” es un paso en la dirección correcta (supongo que será la primera de varias de esta nueva saga de Transformers).

Digo “supongo” porque no tengo claro qué es esta película. En ocasiones parece una precuela, sobre todo en los últimos minutos. En otros momentos parece un reboot, una segunda saga… Entonces es como ambas cosas… No sé, estoy perdido. Nuevos diseños, nuevos colores, un nuevo argumento que no encaja con el anterior, pero imágenes similares y constantes referencias a las películas previas… No creo que tuvieran idea de lo que estaban haciendo. O bien… como que el director y la guionista quisieron desconectarse, pero no del todo. ¡Qué maldito caos! Como si fuera tan complicado respetar la continuidad…

Travis Knight And Art Parkinson At Special Screening Of "Kubo And The Two Strings" In Miami

Travis Knight, el director

Lo más entretenido de esta película es, sin duda, las relaciones entre personajes. Charlie con su amigo Memo, Charlie con Bumblebee y hasta John Cena, el luchador, en su papel de militar simpático y tierno, pero duro. Todas las actuaciones cumplen, pero los aplausos van para Hailee Steinfield, que resulta una protagonista bastante buena no sólo si la comparamos con las otras películas de la saga, sino en su propio derecho. La actriz-cantante se toma su papel muy en serio, respeta la historia y todos los puntos pivotales del arco de su personaje.

La guionista hizo de Charlie lo que el personaje de Megan Fox no fue en la primera de Transformers. Allá, Mikaela dice que sabe de mecánica, pero nunca lo vemos, eso nunca llega a nada en ningún momento, es un detalle sobrado, innecesario. Aquí, Charlie sabe de mecánica y eso no sólo es parte de su arco de personaje, sino que además es funcional durante toda la película y es la base de varios avances de la trama, además de ser lo que genera (y solidifica) su relación con Bumblebee. Y ya mejor ni hablar del personaje de John Turturro, que es el análogo al John Cena de esta película. Aquí el agente bueno/malo pero simpático del gobierno está mucho mejor escrito y representado. El otro da pena ajena, quizá en la dos más que en la uno.

Entonces, ya para terminar, la recomiendo para aquellos fanáticos del cine palomero que no es muy inteligente, pero es divertido. Es una película con una estructura construida según los cánones actuales, por lo que sabemos lo que va a suceder a cada segundo, pero queremos verlo porque los efectos están bonitos en la mayoría de las ocasiones (un plano durante el clímax grita “¡pantalla verde!” con todas sus fuerzas) y finalmente podemos disfrutar de una película de Transformers que se entiende.

¡Buena Suerte!

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