Película. “El Grinch” (The Grinch) – Scott Mosier y Yarrow Cheney, 2018.

Me gustan mucho las historias del Dr. Seuss y “¿Cómo el Grinch se robó la Navidad?” es quizá de sus cuentos más populares. La animación de los años sesenta me gusta y la versión de Ron Howard del 2000 me aburrió hasta las lágrimas. Este año llega a los cines una nueva versión animada por computadora que promete ser una adaptación más fiel de la historia. ¿Qué tal quedó?

Grinch - Poster

Esta es una de esas típicas historias que la gente conoce aunque nunca la haya leído. Todo sucede en una pequeña ciudad llamada “Whoville”, traducido como “La Villa de los Quién”, poblada, como su nombre lo indica, por los Quién, una raza de seres peludos que aman la Navidad y son muy felices durante las fiestas decembrinas. Toda la ciudad se viste de luces y los villancicos llenan cada esquina.

Esto desquicia a El Grinch, un Quién amargado que vive lejos de la ciudad, en una especie de mansión construida dentro de la montaña. Su única compañía es su fiel perro Max, que la hace de su amigo y mayordomo. El Grinch no hace nada más que sumirse en su amargura y dejar claro lo mucho que odia a los Quién, en especial durante las fiestas de Navidad, cuando todos están demasiado felices para su gusto. ¿De dónde proviene su amargura? Pues de que creció en un orfanato en donde se pasó muchas navidades sólo como una ostra. Abandonado, ignorado y rechazado, su corazón se contrajo a un tercio de su tamaño.

Harto de tanta felicidad, el Grinch decide robarse la Navidad. Construye un montón de artilugios y se hace un disfraz de Santa para robar todos los regalos, los adornos y los árboles de Navidad de las casas. Está seguro que eso dejará a los Quién tan tristes como él. Pero no sospecha que una pequeña niña, Cindy Lou, planea capturar a Santa para pedirle que apoye a su madre con todas las dificultades, como tampoco ella sospecha que, en su intento, capturará al Grinch. ¿Qué consecuencias tendrá ese encuentro?

Grinch enojado

Luego de la espantosa “The Cat in the Hat” con Mike Myers, la esposa del Dr. Seuss decidió nunca más ceder los derechos para adaptaciones con actores. Cuando leí la noticia casi salto de la alegría. Tanto la película con Mike Myers como “El Grinch” de Jim Carrey me parecen infumables. Son historias que no están para contarse en vivo, menos de la forma tan exagerada y sobreactuada. Sí, la representación de Carrey es mucho mejor que la de Myers, pero ambas películas, desde mi punto de vista, son un pálido y cruel cadáver de las historias originales.

Enfocándome en “El Ginch” de Jim Carrey, sí, muy bien actuado y todo, pero las canciones no tienen el menor chiste, la película es demasiado larga y buena parte de la experiencia es ver al actor haciendo gestos exagerados y chistes que no siempre conectan con la audiencia. Me podrían decir: “pero eso es lo normal en el cine no-serio de Carrey”. Y tendrían razón… sólo que el Grinch no es una historia de Carrey y el actor se apropia demasiado del personaje. Además de eso, la película es muy oscura (tanto visualmente como en contenido), lo que también se aleja de la idea original: una historia luminosa, llena de luz y colores brillantes.

Eso fue lo primerísimo que me gustó de esta versión. La caverna del Grinch, aunque está llena de amargura, se ve iluminada, colorida… las imágenes parecen sacadas de los mismísimos dibujos que pueblan las páginas del cuento original. Lo mismo sucede con la ciudad y los personajes. Esta película está muy bien en cuanto al aspecto visual. Cuando llega la noche en que el Grinch se roba la Navidad, el montaje del hecho es una delicia para los ojos, pero además está lleno de bromas, artilugios impactantes y con un gran respeto por el personaje. Además, es de aplaudirse la presencia de un narrador que saca sus diálogos directamente del texto original.

Grinch - Grinch y Max

A diferencia de la versión con actores, aquí los niños se la pasan bien. La sala estaba llena de peques que se emocionaron, se rieron e se llenaron de ternura. Esta historia funciona para todos los públicos, pues los adultos también se ríen con los chistes y reaccionan con las ocurrencias. Como toda buena película animada, hay detalles que están sólo para los niños y detalles que sólo los adultos entienden. Y esto no sólo en lo visual, sino también en la selección musical (el Grinch tocando en el órgano “All by Myself”) es un detallazo. Pero también escuchamos versiones modernas de villancicos famosos y hasta una versión actualizada de una pieza de “La Novicia Rebelde”.

Volviendo a la imagen, no sólo la animación está muy bien (lo esperable a estas alturas), sino que todo el tiempo podemos ver en el cuadro gags visuales . Además, todo el tiempo la película está llena de detalles y detalles que nos demuestran que los animadores realmente nos quisieron meter en el mundo del Dr. Seuss. Todo lo que vemos en pantalla respeta el legado del escritor y le añade muchísimo. En esta película sentimos que Whoville es un lugar que existe, a diferencia de la película de Ron Howard, que gritaba “¡esto es un set!” con todas sus fuerzas. Y ojo, no tiene nada que ver con que esta película sea animada, tiene que ver con el alma de la historia.

Algo que le celebro a la primera animación de los años sesenta que me pareció ausente en ésta es la maldad del Grinch. Por más que nos dice lo malo que es, nunca vemos en realidad esa maldad en su rostro. Al parecer, los creativos temían que el protagonista fuera demasiado “malo” para las nuevas audiencias infantiles, entonces nunca vemos la tétrica y malévola sonrisa de la caricatura de 1966 que es hoy famosa. Este Grinch, aún en momentos en donde está actuando malo malo malvadísimo, tiene una cara de inocencia y ternura que no puede con ella. Eso hace que el final sea menos gratificante, pues en el cuento original pasa de ser malo a ser bueno. Aquí pasa de ser un bueno que navega con bandera de malo a ser simplemente bueno.

Grinch - Los directores

Scott Mosier y Yarrow Cheney, los directores.

Entonces… ¿me gustó? Sí. Me pareció una mucho mejor adaptación del cuento original. Es colorida y brillante como el cuento, le agrega detalles a la historia sin alejarse del espíritu del Dr. Seuss y es divertida para niños y adultos por igual. Mi única queja es que sentí deslavada la maldad del Grinch, pero aun así es la única película buena que le he visto a los estudios “Illumination” desde hace mucho tiempo. Eso sí, hay que soplarse al principio un cortometraje de los Minions. ¿Gracioso? Lo hubiera sido si el estudio no nos hubiera metido tantos Minions hasta por las orejas desde que se estrenó la primera de “Mi Villano Favorito”. Vayan a verla y lleven a sus niños, el mensaje es positivo, la moraleja es linda y seguro les sacará un par de risas.

¡Buena Suerte!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s