Libro. “Jesús no dijo eso” (Misquoting Jesus: The Story Behind Who Changed the Bible and Why) – Bart Ehrman, 2005.

Llevaba un buen rato queriendo leer este libro. He visto varias conferencias de Bart Ehrman y me parece un profesional bastante confiable, así que quería toparme con su trabajo de forma más profunda. En este caso, el libro en el que explica porque las Biblias que solemos leer no tienen el contenido que creemos, a saber, las palabras que fueron escritas en las versiones originales. Pero si nuestras Biblias no son LA Biblia, ¿entonces qué son?

MJ - Portada

Ehrman comienza su libro hablando un poco de su juventud, la forma en que su fuerte cristianismo evangélico lo llevó a estudiar la Biblia a profundidad y cómo fue precisamente este estudio el que terminó haciéndolo pensar que la Biblia es un libro totalmente humano. Su fe desde pequeño le enseñó que es voluntad de Dios que tengamos la Biblia, su palabra. Pero estudiando el libro descubrió que Dios no permitió ni hizo el menor esfuerzo por evitar que su palabra recibiera cambios profundos a través de los siglos, hasta el punto en que el contenido que llegó a nosotros sea más responsabilidad de los copistas que de un poder divino.

De hecho, nadie tiene la menor idea de qué decían los libros y cartas originales de la Biblia, o al menos no con exactitud, pues las copias más viejas que se conservan siguen estando lejísimos de los originales. En algunas ocasiones los textos más viejos que hoy los historiadores pueden revisar son copias de cientos de años después de creados los originales… copias de las copias de las copias de las copias de las copias.

La simple lógica nos dice que las versiones actuales no pueden ser un fiel retrato del original por muy diversas causas. La más clara es el paso del tiempo, pero hay otras, como que los libros previos a la invención de la imprenta se copiaban a mano y por ende el contenido era vulnerable a cambios, errores, dedazos, incomprensión y otro tipo de pifias de los copistas, ya que no existían en los primeros siglos del cristianismo copistas profesionales y el gremio como tal surgió hacia finales de la antigüedad y se desarrolló durante la Edad Media.

Cita tres

Pero más interesantes son los cambios que los copistas hicieron de forma intencional. Ehrman no sólo describe sino que hace un buen trabajo de demostrar cómo la gente que copió a mano los libros del Nuevo Testamento hicieron cambios intencionales. No podemos juzgarlos de tramposos, mentirosos ni pensar que buscaban engañar de forma malintencionada a sus lectores. Simplemente pensaban que con sus agregados, correcciones y ajustes harían los documentos mucho más fáciles de leer o le darían lógica a pasajes que, cientos de años después de ser escritos en su forma original, ya no parecían tener sentido.

Pero tampoco podemos pensar que no había debates teológicos en aquél entonces, y Ehrman también desarrolla con claridad la forma en que los copistas cambiaban los textos o les hacían agregados o ajustes para que se adecuaran a la inclinación teológica de la congregación que hacía dichos cambios o a la visión que se tenía sobre Cristo y el cristianismo en general en el tiempo en que la copia se llevaba  a cabo. Esto incluye diferentes versiones del Nuevo Testamento con cambios que posturas teológicas contrarias hacían para validar su interpretación, lo que llevó a siglos de “yo estoy en lo correcto porque mi copia dice A” cuando que en realidad “A” fue un cambio de esa postura teológica para poder argumentar con la Biblia en mano.

Esto es un problema porque nosotros, ya en la actualidad, tenemos en casa Biblias que, pensamos, tienen un contenido lo más cercano a lo que decían sus autores originales. Mientras tanto, los analistas de textos antiguos estudian durante décadas pasajes individuales intentando encontrar evidencias y argumentos de cuál es la versión más cercana a la original. Si el mismo pasaje dice “A” en una de las copias más viejas y “B” en otra de las copias más viejas, ¿cuál de los dos cambió el original si no tenemos uno anterior para cotejarlo? ¿Y si lo cambiaron los dos? ¿Y si el anterior ya había sido cambiado antes? Hay profesionales dedicándose por años a este tipo de estudio con los textos escritos en lenguas antiguas, con el objetivo de llegar a una respuesta lo más satisfactoria posible.

Bart Ehrman

Bart Ehrman, el autor

En la mayoría de las ocasiones, el autor asegura, los cambios en los textos del Nuevo Testamento no son nada grave y no cambian para nada el sentido de lo que pretende decirse. En otras ocasiones, los cambios modifican por completo la intención, la idea, la teología o incluso se agregan pasajes que son históricamente famosos y que jamás fueron parte de la Biblia (lo que se sabe porque no forman parte de las versiones más antiguas de los textos).

¿Qué tipo de pasajes famosos fueron agregados? Ehrman pone dos ejemplos. Primero, todo el final del Evangelio según San Marcos. Los textos más antiguos que se conservan terminan la historia con las mujeres encontrando la tumba vacía, luego de lo cual no le dijeron a nadie “pues sintieron miedo”. El resto fue un agregado posterior. La Biblia “Dios Habla Hoy” que es la que yo tengo en mi librero, incluso pone toda esa parte (bastante extensa) entre corchetes.

Segundo, la famosa historia de Jesús diciéndole a aquellos que querían apedrear a la adúltera: “El que esté libre de pecado, que tire la primera piedra”. La famosísima escena, tan usada como un símbolo importante en nuestra cultura a lo largo de los años, resulta un agregado posterior. Esa defensa del pecado de una mujer a la que luego se le dijo “ve y no peques más”, esa muestra de sabiduría, misericordia, comprensión y señalamiento es un agregado que muy probablemente nunca haya sido pronunciado por Jesús en realidad.

Cita dos

Pero mientras más leía a Ehrman más me daba cuenta de lo complejo del asunto. Va más allá de errores de copia, el tipo incluso habla de los tipos de errores y de cómo los analistas han descubierto sin lugar a dudas por qué se cometieron esos errores y de qué forma. Es impactante cómo a partir del estudio de las evidencias, los expertos pueden saber cómo falló un ser humano que vivió hace tantos siglos.

¿Sabes qué es la parablepsis? Es un error a la hora de copiar un texto basado en que dos líneas seguidas terminan con las mismas palabras (homoteleuton) y, a la hora de copiar, los ojos piensan que copiaron la de abajo y no la de arriba, con lo que se deja de copiar una línea completa (con todos los cambios de sentido que ello puede implicar). Pero esos son cambios accidentales, nada que ver con la lucha entre sectas cristianas y sus diferentes versiones de los textos del Nuevo Testamento. Los adopcionistas (que pensaban que Jesús era sólo hombre pero adoptado por Dios), los adocetistas (que pensaban que Jesús era sólo divino, pero “aparecía” humano) y los separacionistas (que pensaban que Jesús era en partes iguales humano -Jesús- y divino -Cristo-) tenían cada uno su propia versión de la Biblia, según cambios, traducciones y correcciones basados en sus visiones de la naturaleza de Jesús y su mensaje.

Pero aún dentro de cada una de estas agrupaciones también había otras diferencias de opinión que generaban sus propios cambios. Por ejemplo, algunos creían que los judíos debían ser rechazados e hicieron modificaciones en la Biblia para que esta raza pasara por malvada a la vez que ignoraban en la medida de lo posible que Jesús era un judío. Otros creían que la mujer era inferior al hombre, así que modificaron evangelios y cartas para eliminar el protagonismo femenino de algunos pasajes. Algo similar pasaba con los Gentiles en la vida de las primeras sectas cristianas.

Si a eso le agregamos las concluyentes y claras evidencias de que varias de las cartas “de San Pablo” no son en realidad de San Pablo… Este libro no tiene desperdicio, es una chulada, un trabajo amigable y fácil de leer para un tema tan complejo, escrito por un profesional para no-profesionales, pero con argumentos bien ordenados y con muchísima información página por página. No se lo pueden perder.

¡Buena Suerte!

Un pensamiento en “Libro. “Jesús no dijo eso” (Misquoting Jesus: The Story Behind Who Changed the Bible and Why) – Bart Ehrman, 2005.

  1. Pingback: Libro. “Probando la Historia” (Proving History: Bayes’s Theorem and the Quest for the Historical Jesus) – Richard Carrier, 2012. | AQUÍ VA EL NOMBRE

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