Película. “Siempre Serás mi Hijo” (Beautiful Boy) – Felix van Groeningen, 2018.

El trailer de esta película hizo que se me antojara mucho. Una película sobre un tema que, aunque ya muy visto, prometía un nuevo enfoque más inclinado hacia la paternidad y la esperanza que nunca es vencida. Además, Timothée Chalamet me parece un gran actor y me encanta ver a Steve Carell presumir su talento, que va más allá de las historias cómicas. Aquí mi punto de vista al respecto.

BB - Poster

David Sheff es un escritor para “Rolling Stone” y “The New York Times” que vive con su esposa y tres hijos. Dos de ellos son de su actual matrimonio, pero el mayor, Nic, es de su ex esposa, que vive sola en otra ciudad. Un buen día, Nic no llega a dormir a casa y David se da cuenta que se debió al uso de drogas. Así que, a pesar de que su hijo está en desacuerdo, lo lleva a una clínica de adicciones.

En la clínica, David se entera de que su hijo ha consumido todas las drogas habidas y por haber, pero que está principalmente entusiasmado con las metanfetaminas. Con subidas y bajadas, Nic logra terminar completo el programa de la clínica, así que su papá decide que está listo, ahora sí, para irse a la universidad, en donde quiere ser un escritor. Aunque la película no lo dice con exactitud, parece que tiene facilidad para la poesía y la novela.

Todo parece ir de maravilla. Nic es bueno en sus clases y hasta inicia una relación de pareja con una chica linda de su salón. Su papá y su madrastra están felices de que esté cursando la universidad y los vaya a ver de vez en cuando, juegue con sus hermanos y vuelva a ser el Nic de siempre. Pero la adicción a las drogas no es algo que pueda superarse de manera sencilla y, estando en la Universidad, lejos de sus padres, el joven estará rodeado constantemente de tentaciones que podrán llevarlo de vuelta al infierno de las drogas.

BB - Abrazo

Esta es la primera película del director Felix Van Groeningen en Estados Unidos, aunque ya había dirigido cinco películas en Bélgica. La historia es una adaptación de dos libros, “Beautiful Boy”, escrita por David Sheff y “Tweak” de Nic Sheff. Sí, justamente los dos personajes protagónicos de esta película, a quienes no se les cambió el nombre para proteger su identidad ni ninguna de esas cosas. No puedo pronunciarme respecto a qué tanto los actores se parecen a los protagonistas originales de este drama familiar, pero sí puedo pronunciarme respecto a las actuaciones.

Bravo a los dos. Ya había aplaudido la actuación de Timothée Chalamet cuando escribí mi texto sobre “Call Me By Your Name”, y aquí vuelve a demostrar que es muy bueno y sabe lo que hace. También me quito el sombrero con Steve Carell que, como dije en el párrafo introductorio, me parece maravilloso actor en lo que le pongan. Si al tipo le piden que sea comediante, le sale maravillosamente. Si le piden que haga drama, también. Hasta le salen las películas que están metidas entre los dos géneros, como “Little Miss Sunshine” y “Vice”.

Y aquí es donde empiezan los problemas. ¿Tan pronto? Sí, tristemente sí. La película se sostiene muchísimo de la entrega de estos dos actores en sus personajes… bueno, de todos, porque también Maura Tierney y Amy Ryan lo hacen muy bien. Pero por lo demás… a ver, vamos a ir poniendo sobre la mesa, uno a uno, lo que creo que son los principales problemas de esta película.

BB - Padre e hijo jodidos

El primero es la forma en que está narrada. El director decidió contarla llena de flashbacks que no sé por qué se supone que deberían mejorar el desarrollo, pero no lo logran. Vaya, entiendo la intención del director (darle a su historia alternancia narrativa), pero lo único que consigue es subrayar lo que está intentando hacer, lo que a su vez arroja luz sobre algo grave: su historia tiene problemas y él así lo considera, por ello pensó que debía intentar contarla de otra forma y no linealmente.

¿Yo la hubiera preferido lineal? Sin duda, un millón de veces. ¿Por qué? Porque en una historia como está los flashbacks no funcionan; porque cuando el director los usa parece (insisto, parece) que no tiene claro porqué ahí, en ese lugar, en esa escena. El flashback con el que abre la película no nos remite al momento más álgido de la trama, ni al clímax. Nos remite a un momento más como muchos otros. Entonces esos saltos de tiempo no logran un efecto dramático dentro del desarrollo. Nada más distraen de lo que es realmente importante y el director no termina de entender: el drama familiar.

Ah, porque eso sí, son los momentos de drama familiar los que valen la pena. Cuando Nic está solo está bien; cuando David está solo también está bien. Pero cuando los dos están en escena y mejor, cuando los dos están en escena durante momentos o muy álgidos de su relación o muy dolorosos… ahí es donde la película vale la pena. Y mucho. Pero ya me estoy repitiendo, porque hablando de algo que no funciona volví hasta el primer punto de lo que sí funciona, a saber, las actuaciones.

BB - Felix van Groeningen

Felix Van Groeningen, el director

Bueno, pero dije hace unas líneas que el director seguramente rompió la narrativa lineal porque su historia no es muy buena… Quisiera aclarar. Como historia, como un libro de no-ficción, es excelente. Como la exposición de cómo funciona en realidad la adicción a las drogas es quizá de los mejores intentos que he visto. Pero como película cinematográfica se vuelve repetitiva hasta el cansancio. Comúnmente, las películas sobre adicciones tienen un clímax en que el protagonista toca fondo y supera la adicción o se ve arrastrado por ella hasta la muerte, la pérdida de la consciencia, la prisión o alguna otra consecuencia horrible.

En esta película ese momento llega muy pronto. Nic toca fondo y supera la adicción. Para luego retomarla, volver a la lucha y superar la adicción. Pero luego la retoma y vuelve a tocar fondo, pero de nuevo se recupera y vuelve a la lucha. La película es muy honesta y realista en este sentido, pues la adicción en la vida real no es como en las películas: no se toca fondo una sola vez; no siempre tocar fondo enseña lecciones; aunque se toque fondo más de una vez, las lecciones no siempre son aprendidas. David, muy frustrado, al principio no acepta que recaer es parte de la recuperación. Poco a poco se lo repite a sí mismo como un mantra, pues Nic por más ayuda que recibe y por más fondos que toca, es incapaz de abandonar la adicción.

Esto se traduce en una película que repite la misma fórmula una y otra y otra vez. El público estaba aburrido, ya sabía qué esperar. Entonces nos encontramos, por un lado, luchando contra el cliché que nos dice que los adictos retoman las drogas cuando algo fuerte sucede en sus vidas (ya que Nic regresa siempre sin una motivación aparente más allá del “pues regresaré”) y, por el otro, pidiéndole a los dioses del cine que el director se agarre del cliché para que la historia tenga un camino, que se vuelva emocionante, que nos haga sentir que va hacia algún lado.

BB - Familia

Entiendo que el director no le apostó a eso, ciertamente lo que quiso fue mostrar una versión más realista de la vida del adicto, una vida que no se adhiere a las reglas de la narrativa y que no tiene tres actos con momentos que deben ser de triunfo y momentos que deben ser de derrota. Pero tampoco el guion nos da mucho para que la película tenga otros asideros para las emociones de los espectadores. Es como ver un cortometraje exhibido tres veces. Y siempre, siempre, siempre lo vemos desde afuera, nunca entendemos cómo funciona la adicción y, lo que más me molestó: por qué.

En una escena, Nic asegura que las drogas no son su problema, sino la forma en que intenta resolver su problema. Vale, lo entiendo, eso está increíble. Pero entonces, ¿cuál es el problema? Una vez que Nic se ha subido al carrusel de las drogas entiendo que sea un viaje lleno de miedo y falsas salidas en donde no se deja de girar. ¿Pero por qué se subió al carrusel en primera instancia? ¿Qué lo llevó a las drogas? No hay respuesta de ningún tipo. Ni los clichés (problemas familiares, influencia de feas amistades, satisfacer a una pareja drogadicta, entre otros) están para explicarnos qué pasó.

Quizá el escritor de la historia que inspiró esta película no quiso comunicar lo que llevó a su hijo a las drogas, pero caray, toda la película nos hablan de un amor entre padre e hijo que es envidiable, una relación de familia que parece de comercial de automóvil y una madurez de Nic que pocos alcanzan a su edad. Sin embargo, el tío terminó en las drogas. ¿Por qué? La película quiere, entre otras cosas, hacer consciencia del problema, pero nos deja pensando que la gente cae en las drogas nada más porque sí. Toda la película esperé un “¿por qué, hijo, por qué tienes la necesidad de drogas?” Y nunca llegó ni la pregunta, ni la respuesta.

Termino diciendo que no es el viaje emocional hermoso y terrible que me presumieron en el trailer. No es, tampoco, una película que genere un miedo por las drogas al nivel de “Réquiem por un Sueño”, que habla de causas, formas y consecuencias. Es una película que ni siquiera parece desarrollarse en el mundo real fuera de la familia (casi no vemos fiestas, amigos, reuniones o pasiones). Es una película sobre la relación de un padre y su hijo… y cómo los dos están metidos en las drogas. Pero para ser eso, tiene tantos clímax que el final llega porque tiene que llegar y no porque sea la resolución de nada. Y tiene tantos huecos, que la siento como un puñado de oportunidades desperdiciadas.

¡Buena Suerte!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s