Película. “Parque Mágico” (Wonderpark) – Dylan Brown, 2019.

Siempre he sido fanático de los parques de diversiones y los avances de esta película me dejaron ver un maravilloso y fantástico (aunque irreal) parque de diversiones como el centro de toda la historia. Con eso me atraparon, así que me lancé a verla en cuanto tuve la oportunidad.

Wonderpark - Poster

June es una niña imaginativa que ha creado en su mente una historia fantástica sobre varios animales que cuidan y administran todos los aspectos de un parque de diversiones tremendo llamado “Wonderland”. Lo que ella no sabe es que, en algún lado no especificado, ese parque realmente existe gracias a ella. Además de eso, los padres de June aplauden y apoyan con todo la creatividad de su hija y son parte diaria de la construcción de Wonderland.

Un buen día, June decide construir “Wonderland” e intenta recrear una de las montañas rusas a lo largo de varias casas de la colonia. Luego del caos que se genera, su mamá le pide no volver a hacerlo, pero no por ello dejar de imaginar el parque de diversiones. June toma la decisión de construir “Wonderland” por toda la casa. Y, en el mundo alterno, el “verdadero” Wonderland sigue creciendo.

Pero un día, la mamá de June se enferma y tiene que irse de la casa para internarse en una clínica en donde recibirá un tratamiento. June se asusta muchísimo, pues extraña a su mamá y siente que puede no sobrevivir la enfermedad. Poco a poco, deja de jugar a “Wonderland” y guarda todo lo que tenía construido. Lo que no sospecha es que, en el mundo alterno, “Wonderland” también se está cayendo a pedazos.

Wonderpark - Madre e hija

La verdad es que ya el cine animado me tiene muy cansado. Desde que llegó la animación por computadora y la cantidad de historias animadas se volvió incontable, cada vez hay peores películas de este estilo o, peor aún, mediocres. Para ver calidad, hay que asomarnos a Disney y/o Pixar y hasta ellos tienen sus metidas de pata de vez en cuando. Incluso antes de “Wonderland” anunciaron dos o tres películas animadas que se ven, desde el trailer, copia de la copia de la copia de otras películas animadas genéricas del asco.

Sin embargo, y como ya dije, sentí que “Wonderland” sería diferente desde que vi el avance. Una película animada mezclada con juegos de vídeo de creación de parques de diversiones. Quizá soy el público meta extremo de esta película y por eso le tenía tantas ganas. Pero vaya, intentaré ser lo más objetivo posible.

Vamos primero a lo obvio: la animación es preciosa. Y sé que podrían decirme “bueno, pero ya todas las películas animadas se ven bien”. Yo también creía eso, hasta que vi “Luis y los Marcianos”, la peor película animada que he visto en años y con unas imágenes del asco. Así que sí, tengo que decirlo, la animación está preciosa. “Wonderland” está increíble, está colorido, es mágico, es maravilloso. Quiero ir… Pero no existe.

Wonderpark - Todos Juntos

Los personajes principales son lo mismo de siempre. El mismo oso gigante cobarde, pero con corazón de oro. Los trabajadores intensos. La patrona que es muy autoritaria, pero cariñosa debajo de toda esa dureza. Sí, todos los animales que administran el parque son los mismos personajes animados a los que ya estamos acostumbrados, lo mismo de siempre. Son June y su conflicto personal lo que le da a esta película su riqueza.

June destruye su imaginación, su creatividad, su felicidad y su bienestar luego de que se entera que su madre tiene una enfermedad grave. En el mundo fantástico, Wonderland deja de funcionar, por lo que deja de recibir visitantes y, para acabarla de fastidiar, todos los muñecos de peluche del parque se convierten en zombies terribles. Nada peor que un parque de diversiones abandonado. Todo lo que es felicidad, alegría y magia se vuelve gris y sin vida. Nada más simbólico para representar la depresión que una feria que no se mueve y que se cae a pedazos.

La película está llena de símbolos obvios, pero no por eso menos ricos, sobre la depresión y la tristeza. Lo que más me gustó es que la historia no le pone azúcar a las cosas. La tristeza es oscura, fuerte, dura y, una vez que llega, no se va. Puede reducirse, pero se queda ahí, expectante, lista para volver en cuanto las cosas se ponen complicadas de nuevo.

Wonderpark - Dylan Brown

Dylan Brown, el director

¿La aventura vale la pena? Pues la verdad es que es formuláica hasta los huesos y, por lo mismo, predecible de principio a fin. Pero no es para adultos y menos para los que saben de estructura. Es para niños y la sala atascada de ellos estaba feliz. Los niños no dejaron de reírse y emocionarse con la historia. Los chistes son muy buenos todos y hasta a mí, que soy un amargado de lo peor, me sacaron varias risas a lo largo de su casi hora y media.

En resumen: una película que se ve hermosa, que tiene una historia común en un escenario poco común que hace toda la diferencia. Es una película brutal para los que amamos los parques de diversiones y a los niños también les encantó. Creo que es de las mejores películas animadas no-Disney que he visto en los últimos dos años, así que no dejen de verla… ¡y lleven a los pequeños, por favor!

¡Buena Suerte!

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