Película. “El Rey León” (The Lion King) – Jon Favreau, 2019

Hace veinticinco años, Disney produjo una de sus películas más populares y admiradas a través de los años y hoy nos entregan un remake “en vivo”, siguiendo la tendencia de Disney de hacer “en vivo” sus películas animadas más populares. Este año ya nos echamos “Dumbo”, “Aladino” y ahora llegó “El Rey León”. La crítica la hizo pedazos, pues la consideró innecesaria y decepcionante. ¿Qué pensé yo? Aquí se los dejo.

ERL - Poster

Al menos que lleven la cabeza metida debajo de una piedra desde 1994, saben que “El Rey León” es una adaptación muy libre de “Hamlet” de Shakespeare. Mufasa, el rey de las planicies africanas, acaba de tener un hijo: Simba. El pequeño león será el heredero del trono, lo cual tiene furioso a Scar, el hermano del rey. Scar retó años antes a Mufasa, pero fue vencido y desde entonces es un paria. El nacimiento de Simba no mejora las cosas para nada.

Mufasa le enseña a Simba las tierras del reino y le dice que él gobernará todos los lugares que toca el sol. El niño, al instante, pregunta qué sucede con las tierras lejanas a donde la luz no llega. Ese es el reino de las Hienas, enemigas mortales del reino de Mufasa y Simba nunca nunca debe ir ahí. Y, como todo niño necio y aventurero, corre hacia allá y se encuentra con unas hienas horribles que casi lo matan.

Scar se presenta ante las hienas y hace con ellas un plan para asesinar a Mufasa y a Simba. Si todo sale bien, Scar será el nuevo rey y hará a las hienas parte del reino para que nunca más vuelvan a sufrir hambre. Las cosas no salen como estaban planeadas y Simba escapa. El gobierno de Scar está destruyendo las tierras del reino y el único capaz de detenerlo es un Simba que, lejos del trono al que tiene derecho, sólo quiere gozar de la vida y huir de su pasado.

ERL - Simba

Primero quiero mencionar lo bueno y luego pasaré a lo malo. ¿Qué es lo más bueno? La animación. ¡Que buen trabajo! Durante toda la película parece que estamos viendo imágenes filmadas en las planicies africanas. Desde los animales hasta el suelo, la lluvia, las hojas… todo parece de verdad. En ocasiones dudé que fuera animación, pensé que eran animales animados a computadora sobre imágenes de lugares reales. Los niveles que ya alcanzó la animación a computadora son impresionantes. “Toy Story 4” lo demostró sin lugar a dudas, pero “El Rey León” aumenta la apuesta.

Otra cosa buena es… Esperen… algo debe haber. Nada. Ya sé, podrían decirme que esta versión es mucho más real y tendrían razón. Sí, tendrían razón. Eso no la hace mejor. De hecho, creo que la búsqueda de realismo es lo que afecta muchísimo el desarrollo de esta película. Casi todo lo que me parece lamentable y criticable proviene de la necesidad de hacerla demasiado real. Y mientras el Internet está atascado de vídeos y artículos aplaudiendo lo bien que esta película emula la realidad del mundo animal, yo me jalo de los pelos por cómo prefirieron el realismo por sobre el drama.

Seamos claros: no es un maldito documental de Animal Planet, Discovery Channel o National Geographic. Es una película de ficción. Y, como tal, espero que pongan el drama por sobre el realismo (como lo espero de cualquier historia). No vamos al cine a ver realidad, vamos al cine a ver ficción lo más parecida posible a la realidad. En este sentido, “El Rey León” está mucho más preocupada en ser atinada según las exigencias de la realidad que en ser emocionante. Y uno puede ver, minuto a minuto, cómo el director y su equipo le dejaron que el drama y las emociones quedaran por debajo.

ERL - Jon Favreau

Jon Favreau, el director

El problema empieza desde los rostros de los animales. El ser humano es el mamífero con la mayor capacidad de gesticulación de todas las especies. Cuando la versión animada de 1994 antropomorfizó a los animales, les dio gestos humanos. De esta forma, nos queda muy claro cuando están alegres, cuando están siendo sarcásticos, cuando tienen miedo, cuando están furiosos. Aquí, los animadores no pudieron usar mucho esas herramientas, pues los animales que forman el reparto de esta película tienen gestos harto limitados. Se deja en manos de los actores que hacen el doblaje la carga de todos los sentimientos y lo único que pasa es que las voces y los gestos rara vez empatan. El resultado es una película en donde escuchamos emociones, la música nos habla de emociones, pero los rostros planos de los animales no dicen mucho.

Pero el realismo no termina aquí y los gestos de los animales no es lo único que se ve afectado por ello. Otros elementos mas poéticos se ven modificados en pro de lograr un realismo que nadie pidió. Como en al vida real la fruta que parte Rafiki para bautizar a Simba no es jugosa, sino seca, entonces lo cambiaron por unas raíces que sueltan polvo. ¿Era un cambio necesario? No, a nadie le importaba. Es de esas “correcciones” que nadie había visto como un error. En la versión original, las flores sobre las que Simba se dejaban caer llegan con el viento hasta las manos de Rafiki. ¿Simbólico y poético? Sin duda… Ah, pero irreal. Así que ahora lo que sale volando es un mechón de cabello de Simba, que es luego comido por una jirafa, que hace popó y el mechón viaja en el mojón empujado por un escarabajo, hasta que una hormiga lo lleva al árbol de Rafiki… ¿Es en serio?

Aunque la película cuenta exactamente la misma historia, es más larga que la original y eso se debe a detalles como éste y a otras “correcciones” del guion original que eran completamente innecesarias, como Nala escapando de la Roca del Rey, Scar insistiendo para que la “esposa” de Mufasa se convierta en su reina, entre otras cosas que realmente no cambian la historia en ningún sentido, pero que el director consideró que debían agregarse en pro del realismo. Ojo… realismo… en una película de animales que hablan. Y bueno, ya ni mencionar la canción de “Can You Feel the Love TONIGHT” que se desarrolla a plena luz del día.

ERL - Scar

Lo que más me molestó es que buena parte del humor de la original se va gracias al realismo (sí, otra vez el realismo). ¿A qué me refiero? ¿Se acuerdan de esa grandiosa escena en donde Rafiki le enseña a Simba que el pasado puede doler? No sólo era una gran enseñanza, sino que era simpatiquísima. Pues ya no está, en esta película Rafiki ya no es gracioso. ¿Se acuerdan de todas las bromas de las hienas? Cambiadas todas ellas por un chiste insistente sobre el espacio personal. Adiós el “Mufasa… eso sí es poder”. Adiós el “Scar, no tenemos ni un taquito”. Vaya, hasta muchos de los chistes de Timón y Pumba se van al cuerno por buscar realismo.

Lo peor es que es un realismo selectivo. Timón y Pumba no pueden bailar su canción hawaiana para llamar la atención de las hienas (sería irreal, claro), pero sí pueden jugar a cantar la canción de Lumiere en “La Bella y la Bestia”… ¿por? Igual con Rafiki, que no tiene su representativo cayado de chamán del reino (supongo que porque es mucho más realista que no lo tenga, finalmente es un mono, no un chamán) Eso es… hasta que lo saca de un agujero y entonces sí, golpea con él a las hienas… pero sin el chiste de hacerlo como si fuera maestro en artes marciales, porque eso es irreal. ¿Entienden mi queja?

Y quizá me podrán decir que el realismo eliminó sólo los chistes… No… también eliminó momentos dramáticos que son mucho más intensos en la película original. ¿Ejemplos? Cuando Simba habla con su padre muerto, la nube no toma la forma de Mufasa porque en la vida real las nubes no toman forma de leones muertos… pero sí vemos lo que parece ser el rostro de Mufasa cada vez que hay actividad eléctrica dentro de la nube. ¿Recuerdan la canción de Scar “Be Prepared”? Era una de mis canciones favoritas de la película y la eliminaron. Adiós. Se fue. ¿Por qué? Supongo que porque en la vida real las hienas no marchan como ejércitos fascistas. Se van las analogías y las metáforas en favor de que “es que en la vida real los leones no se abrazan” y detalles similares.

ERL - Timón y Pumba

¿Quieren realismo? Entonces no nos sirve “El Rey León”, porque a la muerte de Mufasa, Scar habría matado a todos los leones bebés (incluyendo a Simba y Nala) para tener su propia descendencia, como sucede en las verdaderas familias de leones africanos. ¿Quieren realismo? Las leonas debieron haber asesinado a Scar cuando vieron que no era un macho alfa lo suficientemente poderoso para defender a la manada. ¿Quieren realismo? Al ser vencido por Scar, Simba tenía que buscar otra manada para retar a su macho alfa, no volver a recuperar “su trono”. ¿Exagero? No… Es Jon Favreau el que le jugó al realismo, no yo. Perdemos las escenas de Simba aventándose clavados con Timón y Pumba porque no es real… ah, pero lo demás que se lo lleve el diablo, supongo.

Bueno, pero al menos la música poderosa de Hans Zimmer se mantiene, ¿no? Pues sí y no. Sí, porque casi todas las piezas son una versión modificada de las originales. Y no, porque al modificarlas no todas quedaron tan guapas como las originales. La secuencia de la muerte de Mufasa, por ejemplo, con la pieza “To Die For!” está extendida y no tiene la fuerza de los coros de la primera versión. Ah, ¿se acuerdan de cuando Simba regresa a su reino para salvarlo de Scar, con esos maravillosos cánticos tribales africanos? Pues lo cambiaron y pusieron una cancioncita horrenda sin chiste. ¿Por qué? Porque como el camino entre las tierras de Mufasa y las tierras de Timón y Pumba es más largo, necesitaban una pieza más larga y pusieron la rolita esa. Ya saben… realismo.

En conclusión: “El Rey León” tiene la misma historia que la original, pero desnudada de su pasión. Las partes sentimentales están reducidas, los chistes están disminuidos. A diferencia de “Dumbo”, es una muestra de cómo Disney va por el dinero y por la Nostalgia, porque no cuenta nada nuevo, no intenta contarnos otra historia. Fuera de las hermosas imágenes a computadora, no hay absolutamente nada que esta historia ofrezca. No soy muy fan de los últimos remakes “en vivo” de Disney y quizá éste es el peor logrado. Es el más innecesario de ellos y el que más destruye la película original. ¿Quieres ver “El Rey León”? Vuelve a ver la de 1994, no necesitas más.

¡Buena Suerte!